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Eugenio Pies - Cuarta parteDirector General y Presidente de SAP Región Sur “Tenemos que ser capaces de reutilizar. Al tener una sola ingeniería, una sola aplicación, para nosotros ha sido muy fácil aplicar ese concepto y transferir beneficios muy fuertes a nuestros clientes” 06 de Agosto de 2004
SAP no sólo apunta a las empresas privadas, ¿Qué hay del sector gobierno? A nivel mundial tenemos una fuerte penetración en el sector público, pero en Latinoamérica el sector público tiene poco poder adquisitivo en general y por distintos motivos. Vemos que hay una oportunidad muy interesante ahí, creemos que si las aplicaciones para sector público que SAP tiene disponibles en todo el mundo se vendieran en Latinoamérica, tendríamos el doble del tamaño en nuestra organización. La inversión del sector público ha sido muy lenta en este tipo de iniciativas en toda Latinoamérica. Hay casos importantes y ejemplos muy contundentes de lo que significa transparencia, lo que significa el buen uso de los recursos en todos los ciclos de presupuestación y después del control en la presupuestación, que hacen un impacto gigantesco en la administración pública. Pero vemos que esta penetración es de lenta opción en el sector público. ¿Qué piensa del movimiento Open Source? Es un movimiento muy válido, muy fuerte. Creo que las aplicaciones van por un camino lógico y totalmente esperable de estandarización y de commoditización. Hay rubros en donde se ve más rápido, como por ejemplo sistemas operativos, donde aparece Linux. Ahora lo vemos también en las primeras bases de datos Open Source. SAP corre en una de ellas —MaxDB— en donde hicimos un aporte importante en su desarrollo. Sí, creo que el mundo de las aplicaciones todavía está a muchos años de poder commoditizarse. Obviamente toda la energía está ahí. El día que se commoditice el desarrollo de aplicaciones, SAP se venderá como Windows y eso nos pondrá muy contentos, porque obviamente el potencial de ventas se incrementará sustancialmente. Y el día que SAP se instale como Windows o Excel obviamente el negocio será a otra escala, y hacia allí nos dirigimos. En SAP estamos pensando cómo multiplicar por diez la cantidad de transacciones que hacemos en un año, y eso ya es un desafío muy grande. Al ser fabricantes de software, en donde nuestro único negocio es hacer software, vemos esto como una tendencia natural, pero al mismo tiempo vemos que en el mundo de las aplicaciones, por lo que significa la ingeniería de software, por lo que significa la parte final de todas las capas informáticas; al final el software aplicado es el que le da sentido a toda la informática, que la inversión en tecnología finalmente dé un resultado práctico de negocios: poder emitir una factura, atender a un cliente o despachar un camión; todavía está a varios años de estos niveles de commoditización. Claramente es la tendencia, pero todavía estamos muy lejos de lo que en un momento se dijo en plena burbuja de Internet: que enchufándose en la pared uno podría bajar su aplicación de contabilidad. Todavía no se llega a ese punto, pero si hay mucha investigación y desarrollo, y cada día se dan pasos en esa dirección, porque es el camino natural. Comparativamente hablando, las aplicaciones de SAP, en que plataforma obtienen su mejor rendimiento: ¿Windows o Linux? Hasta ahora, nuestra recomendación es que puedes poner SAP en Linux usando Java al igual que en otras plataformas. En la práctica tenemos —por ejemplo— a Loma Negra, que es un caso real de Argentina que portó a Linux, obtuvo una performance mayor con servidores más pequeños y bajó sus costos de operación. De hecho, el CIO de Loma Negra fue muy reconocido por este hito. Yo me atrevería a decir —sin mirar los datos técnicos— que no hay una clara diferencia entre un ambiente y otro, más allá de las propiedades particulares de Linux. Nosotros estamos haciendo varias instalaciones con Linux y con MaxDB, y el nivel de incidentes, de problemas que tenemos no muestra ninguna señal diferencial. Todos los reportes de soporte son bastante consistentes con el resto de las instalaciones. Para nosotros son plataformas válidas, estamos poniendo aplicaciones críticas de negocios sobre estos ambientes y funcionan muy bien. A nivel personal, que prefiere, ¿Ser primero o ser el mejor? Ambos. En el caso de tener que elegir sólo uno, el mejor, porque hay un tema de calidad. Ser el primero puede ser una ventana que no es sustentable si no eres el mejor. En cambio, siendo el mejor, en muy sustentable ser el primero en el largo plazo. ¿De que se trata el concepto de “Next Practices” como complemento de las “Best Practices”, al que usted ha hecho referencia recientemente? Trata —principalmente— de crear un ambiente dentro de la organización lo suficientemente robusto para que tenga las mejores prácticas operativas funcionando y al mismo tiempo, lo suficientemente flexibles para que iniciativas vanguardistas tengan una respuesta desde el punto de vista informático.
Qué significa esto: si viene un gerente de logística, comercial o el gerente general y dice “aquí tenemos una nueva iniciativa” y que informática no responda “si, pero es imposible”, “si, pero necesito un año” o “si pero necesito todo este presupuesto en informática para soportar esa nueva iniciativa de negocios”, sino que el departamento de informática pueda responder mucho más rápido, pueda implementar esta práctica que todavía no está consolidada como Best Practice, sino que es una iniciativa de innovación, como por ejemplo atender a un cliente o mejorar la eficiencia del área logística, y se pueda implementar antes de que se consolide como Best Practice. Para eso, dentro de informática, uno tiene que crear un entorno que permita desarrollar estas aplicaciones —que normalmente usan piezas y partes de todo el entorno informático— de una manera rápida y sin crear problemas de consistencia o robustez a lo que está funcionando bien. Entonces, las próximas prácticas en el fondo son prácticas que todavía no están consolidadas en la empresa o industria, que normalmente tienen iteraciones, se van puliendo, se van mejorando y se van adaptando hasta que en el tiempo, algunas de ellas sobreviven y se convierten en Best Practices. Hasta ahora nos hemos concentrado en habilitar las Best Practices y lo que queremos hacer —en particular con NetWeaver— es facilitar el concepto de Next Practices. En la práctica esto significa que si alguien tiene una iniciativa, por ejemplo, de atención a clientes, en donde los sistemas informáticos no están preparados, hay que ir a buscar parte de la información en logística, otra parte en producción y otra en recursos humanos para servir a ese nuevo requerimiento; es poder habilitarlo sin tocar las aplicaciones de abajo, pero que esas aplicaciones le presten servicio a la nueva funcionalidad: que le den el saldo a un cliente, el estado de producción en que se encuentra el producto que necesita o la información sobre quien tiene que aprobar un precio especial. Estos son servicios que le dan las distintas aplicaciones existentes, robustas, de Best Practices, a Next Practices para que pueda integrar todas las piezas de información y de procesos al servicio de una nueva transacción en proceso de integración y de maduración, hasta que se reconozca: este es el modelo. Dell es un caso muy importante, es una cadena de venta directa que —como cadena de logística— en su momento fue una Next Practice, nadie lo hacía así. Para eso necesitaba un sistema de información en el que si ya tenía SAP y también tenía piezas y partes de otros proveedores, y que alguien pudiera en forma tan rápida y tan ágil integrar su sistema de información con el de terceros podía hacer una diferencia en ese momento. Netweaver está diseñado para ese tipo de desafíos. Tiene cuatro capas que son hoy los puntos más fuertes de integración entre varios entornos de forma relativamente simple. ¿Cuáles son ésas capas? La primera es a nivel de usuario. Muchas de estas integraciones se resuelven con un papelito amarillo, copiando la password, el código de producto y el saldo, y llevándolo a otra aplicación para darle continuidad a la transacción, por ejemplo, entre un sistema de inventario y un CRM, donde el cliente acaba de colocar una orden de compras y hay que asignar esa orden de compra. Son dos sistemas distintos y, de repente, el costo de hacer esa integración es muy alto y es mucho más fácil decirle al operador: “copia el código de orden del cliente, el número de código del producto que pidió y llévalo a este tercer sistema” disparando la orden. La tecnología de portals a nivel de usuario es un poderoso elemento de integración que permite integrar aplicaciones a nivel de usuario, de tal manera que en una sola pantalla estén todas las aplicaciones y se puedan relacionar a través de lo que se llama Drag and Relate : tomar el código del producto de una aplicación, el número de orden de compra de otra y llevarlo a una tercera aplicación, y que el usuario solamente mueva de un lado a otro la información y automáticamente se dispare un proceso en la otra. El concepto de integración a nivel de usuario y las herramientas de portals en la primera capa están diseñadas para facilitarlo y resolverlo. Algo tan simple como tener un Single Sign-On en donde portals registra al usuario en los diversos sistemas con que tiene que operar en su trabajo. Este concepto de Drag and Relate que trae portals se une al concepto de definir roles: al identificarse como gerente de compras —o comprador— portals levanta todas las aplicaciones y todas las transacciones que necesita ese usuario para trabajar, las compone en pantalla y las mantiene relacionadas. Trae información gráfica, transaccional y de Internet, todo en la punta de los dedos; y relacionado por la herramienta y no por el humano. Si eso mismo no tiene que hacer un ser humano, debe conectarse a cinco sistemas distintos, tiene que llenarse de papelitos, anotando cosas de un lado para otro.
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