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Rui G. da CostaDirector General de Latinoamérica y el Caribe; y Vicepresidente del Grupo de Soluciones de Tecnología de Hewlett-Packard Company “El desktop PC es muy importante, pero su importancia en términos de mercado está disminuyendo en relación a las laptops; y cada vez más con la capacidad de movilidad, las compañías se están moviendo hacia una solución laptop” 11 de May de 2006
Este año usted cumple 30 años de trabajar continuadamente en HP ¿Cómo recuerda a la compañía por aquellos tiempos y cómo resumiría el proceso de transformación de la empresa para convertirse en uno de los más importantes líderes tecnológicos actuales? Cuando yo empecé a trabajar en HP hace 30 años la compañía era muy distinta de como es ahora; su participación en el área de computación era mínima. La compañía era básicamente una empresa de instrumentación electrónica con líneas de productos médicos, analíticos y algunos equipos de medición, tales como osciloscopios y analizadores de sonido. En ese momento tenía solamente cuatro subsidiarias en Latinoamérica: Brasil, México, Argentina y Venezuela. Este año cumplimos 40 años en México y el próximo año cumpliremos 40 años en Brasil, Argentina y Venezuela. El proceso de introducción de la compañía en Latinoamérica fue a través de los distribuidores de sus líneas médica y de instrumentación. Luego, fue comprando la operación de esos distribuidores. Durante este periodo la empresa pasó por tremendas transformaciones: comenzó con productos de computación, en un principio con elementos controladores de instrumentos, básicamente la línea HP 1000 que era un controlador de instrumentos con un real time ready environment muy exitoso, especialmente en laboratorios y en líneas de producción.
Algunos clientes ya comenzaron a utilizarlo para otras actividades —más comerciales— de transaction process. La compañía —entonces— introduce el HP 3000, un computador, también con sistema operativo propietario, pero ya con características orientadas a la parte transaccional. En ese momento HP ya tenía calculadoras tanto científicas como financieras, y algunas computadoras que —por aquellos tiempos— se llamaban de mesa. Eran las precursoras del PC. En realidad, si hablamos de historia, Steve Wozniak trabajaba en HP y trajo el proyecto de una computadora personal. En ese momento nadie creía en la computadora personal, no había mercado para ese producto y la compañía tenía determinadas sus áreas de inversión y esa no era una de ellas. Así, Wozniak deja HP y —junto con Steve Jobs— montan Apple. Un hecho muy interesante es que Bill Hewlett —que estaba muy orientado a la parte tecnológica— los ayudó donándoles osciloscopios y otros equipos para que pudieran empezar… lo demás es historia. Entonces La compañía produce un gran cambio —ya en los 80— donde abandona los sistemas propietarios y pone todas sus apuestas en sistemas abiertos, tecnología Unix y Risc. Eso transforma totalmente el mercado de computación. Para la misma época en que se da este proceso, empieza a trabajar en una tecnología de impresión láser en principio y desarrolla la impresora de Inkjet Technology que fue completamente desarrollada en sus laboratorios. Resulta que uno de los ingenieros de los HP Labs estaba realizando ciertas pruebas de características de calidad de materiales que consistían en pasar una corriente por determinados materiales —cobre, aluminio— y notando las diferencias de sus características una vez que la corriente pasaba por allí. Cuando estaban haciendo la prueba con cobre, se derrama un café y el Ingeniero nota que al pasar la corriente, el líquido salta. Así empezó la tecnología Inkjet, y fue —de nuevo— un cambio de paradigma en el mercado de impresión, así como en su momento la calculadora fue una tecnología disruptiva que terminó con la regla de cálculo. Lo mismo pasó con Inkjet y Laserjet, mudando el paradigma de la impresión de no impacto. Después llega un proceso de crecimiento muy acelerado en los años 90, y la compañía decide hace un spin-off de sus negocios tradicionales (o sea electronic instrumentation, médica y analítica) y forman una nueva empresa, quedándose con el de computación básicamente. Esa nueva compañía se llama ahora Agilent Technologies y la marca y el nombre se quedan con HP, especialmente por el valor de la marca para el área de consumo. Ya en ese momento HP dominaba el mercado de impresión. Hoy de nuevo la compañía está totalmente volcada al área de information technology, ya no solamente con un posicionamiento estratégico de productos, sino también de servicios y soluciones. Durante sus primeros dos años en HP se produjo un importante cambio en el liderazgo de la compañía. Bill Hewlett deja primero la presidencia y luego su cargo de CEO en manos de John Young. ¿Qué consecuencias tuvo el hecho de que los fundadores de la empresa fueran traspasando gradualmente el mando a nuevos directivos en la redefinición de los objetivos de HP como empresa? Creo que toda compañía en algún momento pasa por un proceso de profesionalización en su management. John Young estaba muy orientado a la parte operativa en el mundo de los negocios, y tanto Bill Hewlett como Dave Packard continúan en la empresa. Dave como Chairman y Bill como Miembro del board… la parte estratégica y de direccionamiento a largo plazo era donde ellos todavía tenían mucho por decir. Y John se tornó en CEO con el objetivo de cambiar las estrategias de HP en la parte de computación. Tomó la decisión de parar todas las inversiones en la nueva plataforma de 32 bits —en aquel momento prevalecía la de 16 bits— en la 3000. Había un proyecto en 32 bits para competir con DEC. Pero el producto de Digital ya tenia una ventaja tecnológica y Young decide saltar este paso e ir directamente a Risc, con sistemas abiertos; y creo que fue una decisión estratégica muy arriesgada pero muy acertada, porque realmente posicionó a HP de una forma mucho más clara con los clientes que buscaban liberarse de los sistemas propietarios. Entonces fue un cambio importante, pero todavía había una gran participación de Bill Hewlett y Dave Packard. ¿Cómo vivió —como Presidente de la filial argentina de HP— el proceso hiperinflacionario de finales de la década de los 80? Antes mismo de la hiperinflación y de los problemas que tuvo el país durante ese periodo, especialmente antes de la convertibilidad, Argentina estaba —como otros países de Latinoamérica— en un proceso de protección con relación a la industria informática; estaba la resolución 44 y los aranceles a productos importados llegaban al 105%.
O sea que su visión sobre la tecnología no era como un elemento de desarrollo, un medio para que las demás industrias sean productivas, sino como un elemento en si mismo de desarrollo con protección nacional. Todos los países pasaron por este periodo, a excepción de Chile que lo vio completamente al revés. El tema económico durante el último año de Alfonsín —además de los problemas con los militares, Rico, La Tablada y todo eso— creaba un ambiente de bastante incertidumbre. Obviamente el objetivo que teníamos era manejar la situación, convenciendo a la corporación de que Argentina tenía futuro y que valía la pena seguir invirtiendo —porque en ese momento muchas compañías salieron de Argentina— y nosotros tomamos la decisión de quedarnos, de mantener nuestra estructura lo más adecuada para poder atender a nuestros clientes, especialmente los que dependían de nosotros —nuestra base instalada— pues ya tenían equipos y dependían de nosotros para seguir sobreviviendo. Creo que fue una apuesta muy importante y muy acertada, porque durante los 90 la compañía creció de una forma muy fuerte y ha aprovechado las debilidades de las demás, que salieron y tuvieron que regresar para re-ganar la confianza del mercado. Fueron años difíciles, pero te digo que personalmente fue muy enriquecedor. Una experiencia única —bueno, espero que no se repita— pero muy desafiante y de una riqueza profesional muy grande para mí y para la organización.
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