Otro decálogo

Publicado el 10 de Agosto de 2010 | 2 Comentarios

Tiempo de lectura: 2 – 3 minutos

La salida sorpresiva de Mark Hurd como CEO de HP me llevó a reflexionar sobre las empresas y sus líderes. Este decálogo resume algo de lo que pensé.

Mark Hurd, Jodie Fisher y HP
  1. Las empresas deben actuar siempre en sus mejores intereses, aunque esto signifique sacrificar a su líder
  2. Como consecuencia de lo anterior, las empresas inevitablemente son (y deben ser) ingratas con sus ejecutivos máximos
  3. Las empresas deben ser políticamente correctas o absoluta e increíblemente incorrectas, según el líder de turno
  4. En cualquiera de las dos posiciones anteriores, deben trabajar siempre en sincronía con su departamento de Relaciones Públicas
  5. A los accionistas no les interesa la realidad, sólo la percepción
  6. Los accionistas son los clientes del CEO, no los compradores de sus productos
  7. Si algo huele mal, es seguro que sabrá mal (salvo que hablemos de durián)
  8. Los CEOs deben ser decididamente leales a sus compañías hasta que se van -o los van- y entonces deben ser decididamente leales a sus propios intereses
  9. A pesar de tener que enfocarse casi exclusivamente en los negocios que representan, los CEOS -en última instancia- también son humanos
  10. Los de afuera (Larry Ellison) son de palo

Y como siempre digo: si no estás dispuesto a cumplir la condena, no cometas el delito.

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American Series

Publicado el 3 de Agosto de 2010 | Sin Comentarios

Tiempo de lectura: 2 – 3 minutos

Hoy nuestro canal estrena una NUEVA serie… (que fue estrenada hace más de un año en Estados Unidos). Lo que aparece entre paréntesis es eso que nunca dicen por televisión pero todos sabemos; al menos en América Latina.

La tecnología detrás de la pantalla plateada avanza de lo analógico a lo digital, evoluciona a 3D e incluso ya tiene presencia en los teléfonos móviles. Sin embargo, estos cambios no fueron acompañados por el negocio de los contenidos televisivos: series, principalmente.

Lo mismo que sucede con las productoras discográficas, que no encuentran el modelo para comercializar sus productos en el mundo globalizado del siglo 21, ya está pasando en Hollywood.

American Series

En el mercado local, las grandes cadenas televisivas norteamericanas integraron parte de los contenidos que producen en sus sitios Web. Hoy se pueden ver capítulos completos de las series que emiten estos canales a través de Internet, incluso en alta definición.

Pero los fanáticos que se encuentran fuera de los Estados Unidos no pueden acceder a esta programación, ya que su reproducción se encuentra bloqueada para los usuarios del extranjero.

Sin embargo, el ingenio popular siempre encuentra formas de evitar estas limitaciones. Descargas directas de series casi al mismo tiempo que se estrenan en Estados Unidos o a través -por ejemplo- de torrents o eMule entre otros P2P.

También se usan caminos alternativos para “engañar” a las grandes cadenas, como el uso de proxies para simular el acceso desde el país del norte aún cuando el usuario se encuentre a miles de kilómetros de allí.

Por ahora, el único consuelo que tienen los televidentes de Latinoamérica es que sus pares norteamericanos les sirven como beta testers de la nueva programación que lanzan las productoras; las series que fracasaron sólo le hicieron perder tiempo a ellos, mientras que a la región sólo llegan aquellas que tuvieron éxito.

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Luz y sombras

Publicado el 27 de Julio de 2010 | Sin Comentarios

Tiempo de lectura: 3 – 5 minutos

Mientras las ganancias de Nokia caen en picada -cerca de un 40%- y la crisis obliga a sus accionistas a pensar en despedir a su CEO, Apple sigue intacta a pesar de los problemas evidentes del iPhone 4.

Desde la exclusión de la tecnología Adobe Flash en el dispositivo, que causara el enojo de usuarios y desarrolladores, pasando por la explosión del “Antenagate” que evidenció los problemas de perdida de señal del teléfono inteligente de Apple hasta la reiterada demora en el lanzamiento de la versión blanca del iPhone, la compañía de la manzanita viene protagonizando escándalos de proporciones globales.

Luz y sombras
Luz y sombras.

Sin embargo, la extraña fascinación del mercado en los productos de Apple tiene un protagonista excluyente: Steve Jobs.

El co-fundador de Apple encontró su estilo de vestimenta casual (jeans y camiseta negra) hace más de diez años, y luce este “uniforme” empresario en cada presentación que realiza la compañía.

También encontró el “idioma” perfecto para transmitir sus ideas, con muletillas reiteradas: “mere mortals” (los simples mortales), “boom!”, “un-believable” (in-creible), “huge” (descomunal), “wouldn’t it be [adjective]” (¿No sería [adjetivo]), “pretty cool, uh” (muy bueno ¿no?), “And One More Thing…” (y una cosa más…), entre otros.

Su “lenguaje” corporal emula (o quizás inspiró) a los pastores evangélicos; sus discursos y conferencias son eminentemente visuales y transmite y genera sentimientos más que vender productos. Incluso al presentar números y gráficos apela al costado emotivo más que al económico.

Sus puestas en escena reiteran siempre el mismo estilo, con fondos negros, proyector y sólo el gran Steve bajo las luces.

Hace muchos años, cuando Bill Gates y Steve Jobs competían por ser considerados los mejores lideres empresarios, se graficaba la diferencia de estilos con el siguiente ejemplo: paseaba Bill por las oficinas de desarrollo en Microsoft y, viendo a los programadores cansados, gritaba ¡quiera las 25.000 líneas de código para mañana a las ocho en punto!; por su parte Steve Jobs caminaba por las oficinas de desarrollo de Apple resolviendo el cubo de Rubik y, viendo a los programadores cansados, les invitaba una cerveza y se retiraba suspirando “que bueno sería tener esas 50.000 lineas de código para pasado mañana”… Los desarrolladores del Gigante de Redmond entregaban el trabajo a tiempo y caían desmayados, mientras que los de la manzanita lo entregaban al mismo tiempo y corrían a adular a Steve y luego seguían trabajando.

La fabricante finlandesa nunca tuvo un líder carismático y su perfil, más que bajo, siempre fue aburrido. Los problemas que experimenta su management son más de confianza que por comercializar productos malos.

De hecho, sus productos son excelentes, pero no son brillantes; les falta la iluminación seductora de un líder como Jobs que entusiasme y apasione al mercado, a sus accionistas, clientes y desarrolladores.

Para empezar, Olli-Pekka Kallasvuo podría buscarse un buen apodo.

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