Google patea el tablero (nuevamente)

Publicado el 9 de July de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 2 min. 59 seg.

Como si fuera una topadora, Google arremete nuevamente contra lo establecido lanzando Google Chrome OS, un sistema operativo pensado inicialmente para netbooks. La compañía basada en Mountain View ya había pateado el tablero con las Google Apps, más adelante con Android, su sistema operativo para teléfonos inteligentes y luego con Google Chrome, su navegador Web.

En el caso de Android, la pelea es contra los entornos Symbian, Windows Mobile e iPhone OS. En la batalla de los navegadores, rivaliza con Firefox, Safari e Internet Explorer y su paquete de oficina “en la nube” con Microsoft Office y OpenOffice de Sun. Ahora, con su sistema operativo avanza contra las distribuciones Linux líderes y contra el popular Windows XP.

La constante resalta inmediatamente: Google está en guerra con Microsoft en todos los frentes. En segundo lugar, el ataque es para Apple.

Y ya aparecen los primeros beneficiados: los fabricantes de netbooks, que vienen padeciendo el dominio casi monopólico de Microsoft al momento de integrar un sistema operativo en sus equipos, lo que resulta en un equipo más costoso para el cliente y por ello, más difícil de vender.

Se anotaron en la lista de Brin y Page empresas de la talla de Acer, ASUS, Hewlett-Packard, Lenovo y Toshiba. También encontramos compañías como Freescale y Qualcomm cuyo foco está puesto en la movilidad, especialmente en los teléfonos inteligentes. Esto sucede porque Google Chrome OS correrá tanto en plataformas x86 como ARM.

Si bien el enfrentamiento con el producto bandera de Microsoft es un claro desafío “in your face”, la batalla con Apple es más sutil.

La compañía de la manzanita se ha caracterizado por atar sus sistemas operativos a equipos propietarios. Ha pasado con computadoras de escritorio, notebooks, iPods e iPhones. Además Apple aún no tiene -si bien los rumores son persistentes- un equipo netbook en el mercado.

Para darle una vuelta de tuerca más al tema, Microsoft es accionista de Apple y Eric Schmidt, CEO de Google, forma parte del directorio del emporio de Steve Jobs. Y si bien en el universo formado por Internet, aplicaciones, navegadores y ahora sistemas operativos Google comienza a pisar cada vez más fuerte, aún le falta apoyatura en hardware de consumo, o sea computadoras y teléfonos inteligentes.

Si finalmente Microsoft discontinuara el paquete Office para sistemas Apple, pondría a esta empresa en un apuro por conseguir el conjunto de aplicaciones básico corporativo, con lo cual Google -que ya ofrece ese paquete “en la nube”- se acercaría todavía más al recientemente reincorporado a sus tareas -tras el trasplante de hígado- Steve Jobs.

No me extrañaría que Google finalmente muerda la manzana y -de una forma u otra- compre Apple y sume el componente que le falta a su negocio: los fierros.

Un tema -al margen- que me llama la atención es que por segunda vez se filtran noticias de Google antes de su anuncio oficial. Pasó con su navegador y ahora con su sistema operativo. ¿Será que hay espías en la compañía o sólo se trata de una estrategia de comunicación?

Me gratifica en lo personal haber visto este movimiento casi cinco años antes de que sucediera: en mi editorial del 15 de octubre de 2004 (analizando el Google Desktop Search) aseguraba “El embrión de un sistema operativo que, en este caso, comenzó por la búsqueda; y —a diferencia de mi comentario de mayo, en el que sugería una potencial rivalidad con Microsoft + Linux— quizás se trate de una nueva distribución de Linux, teniendo en cuenta que bajo esa plataforma funcionan las granjas de servidores del motor de búsquedas … Google Linux … ¿Se imaginan?”. Finalmente Google Linux se llama Chrome OS y la rivalidad con el Gigante de Redmond se fue a la estratosfera.

La arquitectura planteada por Google para Chrome OS es simple: se trata de un sistema de ventanas que corre sobre un kernel Linux; será Open Source y estará disponible para los desarrolladores este año y en netbooks de sus partners durante el segundo semestre de 2010; aunque todo esto sea irrelevante en este momento y lo jugoso pase por ver como se desarrollan los eventos en el salón de situación de cada player involucrado.

A pensar el movimiento de tropas, generales Schmidt, Ballmer, Jobs (y por qué no Ellison). ¡Avancen!

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Despidos TIC, crisis y política

Publicado el 17 de November de 2008 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 1 min. 26 seg.

6000+3000+1430+1300+650+500=12880

Quien piense que la industria TIC es ajena a la crisis financiera mundial esta equivocado. Los números en la suma anterior corresponden a la cantidad de empleados que despedirán próximamente o cesaron recientemente las empresas Sun, Motorola, Yahoo!, Nortel, Nokia y AMD.

Y no es una lista taxativa, es tan sólo un avance, una aproximación a la verdadera dimensión del efecto. Por ejemplo, empresas como Intel ajustan su previsiones anuales a los escenarios más probables que proponen el nuevo corto y mediano plazo. Otras se dividen o acuden a capitales financieros para subsistir. Unas se ofrecen a ser compradas y algunas piensan en cerrar sus puertas.

El triunfo de Barack Obama en las presidenciales norteamericanas genera expectativas de cambio en lo económico y financiero, así como en la relación de su administración con la tecnología.

Obama apuesta a un futuro gabinete “All Stars”, con Hillary Clinton como Secretaria de Estado y algún nombre espectacular a cargo de la tecnología del país. Se mencionó a Eric Schmidt, CEO de Google, como su probable próximo Chief Technology Officer, aunque esto ya fue descartado de plano por el Jefe del Buscador.

Hay quien ve a Bill Gates en el puesto, llevando las responsabilidades del CTO prácticamente a un nivel de diseño, planificación y ejecución de toda la infraestructura tecnológica de Estados Unidos. También se nombra a Vinton Cerf, conocido como el Padre de Internet. Ahora podría ser hasta Jerry Yang, CEO de Yahoo!, quien renunció hoy y dejará su posición ni bien encuentren a su sucesor.

Cualquiera sea el elegido deberá además asesorar al Presidente Obama sobre las implicaciones económicas para el país de la creciente ola de despidos y reestructuraciones que se verifica en las empresas tecnológicas.

Si no logra ajustar rápidamente las políticas hacia el sector -en medio de la crisis- para detener o al menos reducir el avance de esta tendencia, en muy poco tiempo se verá a más compañías globales transitar por este camino que solo conduce barranca abajo.

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