Publicado el 16 de October de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 1 min. 11 seg.
La vida digital en tiempo real se enfrenta a diversos riesgos que cada uno debe sortear día a día. Por ejemplo Facebook, la estrella de las redes sociales, perdió recientemente los datos de 150.000 usuarios, y si bien en poco tiempo los perfiles estarán nuevamente en línea, los datos de uno o dos días se perderán.
Mucha gente sube fotos a Facebook y luego las elimina de su soporte local, pensando que sus datos estarán seguros en la red, aunque nadie les advierte que esto no es necesariamente cierto. Lo que sucedió en Facebook es equivalente a encender su equipo y encontrar su disco rígido dañado y sin copia de seguridad.
Imaginen que esto les sucede con su cuenta de correo electrónico en Hotmail o Gmail. Hoy muchas empresas prefieren utilizar estos servicios de e-mail pues le permiten a su fuerza laboral acceder a los mensajes en línea desde cualquier computadora del mundo sin necesidad de mantener una infraestructura empresarial de correo.
Si estos servicios fallan, pueden perder parte vital de la información intercambiada como parte del giro comercial cotidiano de la compañía.
¿Y cuando alguien obtiene ilegalmente miles de contraseñas de cuentas de correo electrónico con propósitos oscuros? Se pueden encontrar con que su cuenta fue utilizada para enviar spam, para realizar phishing, para robar su identidad o para “secuestrar” sus datos con el objetivo de pedir dinero a cambio de su devolución.
Usar con responsabilidad los servicios que se ofrecen en la red incluye diseñar una política tanto personal como corporativa de seguridad que asegure sus datos en línea y que dificulte el robo de información por el uso de contraseñas débiles.
Publicado el 12 de May de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 2 min. 08 seg.
En un artículo de Robert L. Mitchell publicado ayer en Computerworld, el periodista asegura que Google puede saber más sobre usted que su propia madre. Y si alguien es usuario intensivo de los productos de Google, esto se confirma.
Gmail, Voice, Calendar, Health, Latitude, Maps y Earth, Books, Docs, Reader, YouTube, Audio Indexing, Image Search, Picasa, Similar Images, News, Alerts, Finance, Product Search, Scholar, Groups, Blog Search, Translate, Web Search, Directory, Chrome, Profile, Sites y Blogger.
Google conoce sus mensajes y sabe con quien intercambia correo, con quien habla, sus citas, sus registros médicos y el intercambio de información con sus doctores, sabe donde estuvo, está, va a estar y adonde quiere ir, que libros y documentos lee, que documentos escribe, que videos mira (y las porciones de audio que le interesa escuchar), las fotos que busca y publica (y hasta cuales son similares a las suyas), con quien o quienes aparece en esas fotos, que noticias lee y cuales le interesan, en que compañías invierte, que productos compra o le interesa comprar, cual es la tarea escolar de sus hijos, sus grupos de interés y blogs, que idiomas maneja y cuales desconoce, y por supuesto, que información busca, en que sitios estuvo e incluso -si usted lo decide- publicar su perfil y hasta crear su propio sitio o blog.
Puesta toda junta, es sobrecogedora la cantidad de datos que Google maneja y almacena sobre sus usuarios. Si la utiliza o no para su beneficio es otro tema.
Ya en agosto de 2005, Elinor Mills, reportera de CNET, anticipaba que en Google se podían obtener datos personales sobre cualquiera. Y para demostrarlo, cometió el “error” de utilizar como conejillo de indias al CEO de Google, Eric Schmidt, recolectando mas información sobre el ejecutivo de lo que el propio Schmidt hubiera supuesto y deseado que se divulgara. Tanto disgustó esto a Google -o a Eric Schmidt- que le negaron información sobre la compaña a CNET durante un año.
En el mejor de los casos, acepto que Google no entrecruza datos personales de sus usuarios en su beneficio; pero ¿que sucedería si es la CIA, la NSA o el FBI quienes le solicitan hacerlo? Las agencias de seguridad norteamericanas (británicas o de cualquier otro país) contarán con valiosa información directamente desde la fuente.
Ya se sabe -por ejemplo- que Google pactó con el gobierno de China para censurar contenidos a los ciudadanos de ese país, para poder ingresar en un mercado tan apetecible, lo que demuestra que pueden manipular los resultados de cualquier búsqueda, sea en el servicio de Google que fuera.
¿Y qué pasará entonces si algún hacker o grupo de hackers particulares, militares o de servicios de inteligencia logran vulnerar los mecanismos de seguridad de la compañía y acceder a esta información?
¿Qué sabemos sobre la seguridad interna de Google? ¿Y si algún espía internacional se infiltra (o ya se infiltró) dentro de la empresa?
“Abran canal D”, diría Napoleón Solo desde un zapatofono prestado por Maxwell Smart, hablando bajo el cono del silencio y tomando un Martini robado a James Bond.
Publicado el 26 de January de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 1 min. 28 seg.
Tras ocho años complicados, finalizó la era Bush y Barack Obama ya es el primer presidente afroaméricano en la historia de los Estados Unidos. También por primera vez un vicepresidente católico está en funciones en el país del norte.
El discurso inaugural de Obama estuvo sazonado por las tradicionales palabras “esperanza” y “cambio” (que todos los presidentes de ese país utilizaron en mayor o menor medida en sus primeras palabras al pueblo que los eligió). Y cambios -o al menos sus retoños- ya fueron revelados: El flamante mandatario firmó -por ejemplo- la orden ejecutiva para cerrar las vergonzosas puertas de su prisión en la Bahía de Guantánamo, Cuba.
Obama, el más destacado presidente de la era Internet (y más aún, Web 2.0) tiene una primera batalla ya perdida; la pelea por mantener su BlackBerry. Las normas de seguridad establecidas por su Servicio Secreto dictan que deberá utilizar otro dispositivo telefónico con características de encriptación en las comunicaciones e invisibilidad en su rastreo satelital o de cualquier otro tipo.
Y la gente de BlackBerry agradecida. Gracias a esta medida, RIM evita que los hackers y espías internacionales centren la atención en sus equipos para encontrar vulnerabilidades y penetrar en su seguridad.
El “Barack del Pueblo” deberá conformarse y acostumbrarse a su nuevo smartphone de máxima seguridad, Sectéra Edge, desarrollado por el Grupo de Sistemas C4 de General Dynamics. Este equipo está en sintonía con las normas y estándares de seguridad establecidos por ejercito de los Estados Unidos.
Lo que hizo General Dynamics fue tomar una Palm Treo 750 y reconfigurarla de acuerdo a las regulaciones de seguridad gubernamentales, bajo el sistema operativo Microsoft Windows Embedded CE. Y esto es lo más difícil para Obama: acostumbrarse a este entorno tras utilizar el de RIM durante varios años.
Quizás la próxima orden ejecutiva que firme obligue a los programadores del gobierno a implementar las normas de seguridad que sean necesarias bajo la plataforma de RIM y así poder recuperar a su cibernético escudero, que bien lo acompañó durante el largo camino hacia la Casa Blanca.