Publicado el 1 de Julio de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura: 2 – 2 minutos
La telepresencia es una tecnología que permite realizar reuniones a distancia simulando la presencia física de todos sus participantes en un mismo salón.
Empresas como Cisco, Nortel o HP tienen soluciones para casi todos los tamaños de empresas, escalables y con diversas modalidades de contratación; incluso en algunos países -como India- ya existen salas de telepresencia públicas, similares a los locutorios telefónicos.
Por más que una solución de telepresencia sea básica -entry point- para una Pyme, los costos siguen siendo aún muy elevados para empresas pequeñas o emprendimientos “a pulmón”. En muchos casos, una solución como Skype, que ofrece VoIP y video conferencia, alcanza.
¿Que sucede cuando se necesita realizar una reunión con tres, cuatro o más personas al mismo tiempo? Skype no es suficiente, aunque su respuesta para los anchos de banda imperantes sea aceptable. Entonces surge una nueva solución llamada oovoo, que ofrece el mismo nivel de servicio de Skype, pero con video conferencias de hasta seis participantes simultáneos.
La tecnología incluso fue probada en video chats realizados desde el aire. Philippe Schwartz, CEO de oovoo conversó con el dueño de la compañía, Clay Mathile en Florida y la vicepresidenta de marketing, Lisa Abourezk en New York, a más de 30.000 pies desde un avión de la empresa Virgin America en mayo de este año, en el vuelo 350 de San Francisco a Boston.
Obviamente la experiencia que propone oovoo no es la misma que entrega alguna de las soluciones de telepresencia de Cisco, HP o Nortel, pero permite ahorrar en reuniones entre personas que se encuentran en puntos distantes, evitando los costos de viajes, estadías y coordinación de agendas.
Como siempre, lo mejor es enemigo de lo bueno.
Publicado el 19 de Enero de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura: 2 – 2 minutos
El despidómetro no deja de subir y parece una tendencia difícil de frenar. La industria suma varias decenas de miles de trabajadores cesados confirmados, otros que están echando mientas usted lee esto y muchos más por venir. Es la primera línea de defensa corporativa: reducir costos por el lado más visible.
En este punto no se trata de aumentar los ingresos, el foco es la supervivencia empresaria. Algunas empresas, como Motorola, acompañan esta simple pero devastadora medida con cirugía mayor: extirpar el tumor antes de que aumente, y en este caso el eufemismo implica dividir la compañía, sacarse de encima aquello que no es rentable.
Otras, como Nortel, usan (o abusan, según se mire) las herramientas legales que les ofrece el sistema y -para evitar caer en bancarrota- solicitan la ayuda del tristemente famoso capítulo 11 del código de quiebras norteamericano. Este le otorga a las administraciones corporativas incompetentes una vía de escape y les permite reestructurar sus deudas y reorganizar la empresa bajo el amparo de las cortes judiciales. Esto les otorga además una ventaja de negocios irrazonable frente a sus competidores ya que operan protegidos por los tribunales.
Sin embargo, la reducción de costos nunca pasa por el salario y bonos de sus más altos ejecutivos. Por ejemplo Yahoo! -y aclaro que la compañía no está en quiebra- le acaba de otorgar a su nueva CEO, Carol Bartz, 19 millones de razones, que ya nadie le quitará, para tratar de salvar a la empresa; aunque si no logra sacarla del pozo, seguramente tendrá el magro consuelo que le dará el misero y sucio dinero que no compra la felicidad pero si pasajes y largas estadías con tequila y ron incluidos en cualquier isla del Caribe.
Publicado el 17 de Noviembre de 2008 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura: 2 – 3 minutos
6000+3000+1430+1300+650+500=12880
Quien piense que la industria TIC es ajena a la crisis financiera mundial esta equivocado. Los números en la suma anterior corresponden a la cantidad de empleados que despedirán próximamente o cesaron recientemente las empresas Sun, Motorola, Yahoo!, Nortel, Nokia y AMD.
Y no es una lista taxativa, es tan sólo un avance, una aproximación a la verdadera dimensión del efecto. Por ejemplo, empresas como Intel ajustan su previsiones anuales a los escenarios más probables que proponen el nuevo corto y mediano plazo. Otras se dividen o acuden a capitales financieros para subsistir. Unas se ofrecen a ser compradas y algunas piensan en cerrar sus puertas.
El triunfo de Barack Obama en las presidenciales norteamericanas genera expectativas de cambio en lo económico y financiero, así como en la relación de su administración con la tecnología.
Obama apuesta a un futuro gabinete “All Stars”, con Hillary Clinton como Secretaria de Estado y algún nombre espectacular a cargo de la tecnología del país. Se mencionó a Eric Schmidt, CEO de Google, como su probable próximo Chief Technology Officer, aunque esto ya fue descartado de plano por el Jefe del Buscador.
Hay quien ve a Bill Gates en el puesto, llevando las responsabilidades del CTO prácticamente a un nivel de diseño, planificación y ejecución de toda la infraestructura tecnológica de Estados Unidos. También se nombra a Vinton Cerf, conocido como el Padre de Internet. Ahora podría ser hasta Jerry Yang, CEO de Yahoo!, quien renunció hoy y dejará su posición ni bien encuentren a su sucesor.
Cualquiera sea el elegido deberá además asesorar al Presidente Obama sobre las implicaciones económicas para el país de la creciente ola de despidos y reestructuraciones que se verifica en las empresas tecnológicas.
Si no logra ajustar rápidamente las políticas hacia el sector -en medio de la crisis- para detener o al menos reducir el avance de esta tendencia, en muy poco tiempo se verá a más compañías globales transitar por este camino que solo conduce barranca abajo.