Apple: lo atamos con alambre
Publicado el 10 de Marzo de 2009 | Sin Comentarios
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Apple eligió su destino como empresa hace muchos años al decidir unir -casi al punto de fusión- sus equipos al software que utilizarían. Lo hizo son sus computadoras de escritorio, notebooks, iPods e iPhones.
Nunca comercializó sus equipos sin su propio sistema operativo ni vendió por separado su elegante entorno operativo para otros equipos. En el caso de las computadoras fue beneficioso, pues reducir el número de dispositivos y componentes a los desarrollados por Apple permitió construir un sistema operativo más robusto y menos propenso a fallas.
Esa decisión acotó al mismo tiempo la venta de sus equipos -que son casi artículos de culto- a un nicho principalmente compuesto por diseñadores gráficos. Vendió muchos equipos menos que HP, Dell o Toshiba, pero considerablemente más caros.
Y su sistema operativo, inútil en cualquier IBM PC compatible.
Sin embargo, la compañía decidió recientemente migrar a plataforma Intel, la misma que tiene cualquier PC con Microsoft Windows o Linux como sistema operativo. Esto facilitó a expertos usuarios con algo de imaginación la “adaptación” del sistema operativo de la manzanita a casi cualquier equipo. También construyeron equipos como los de Apple pero sensiblemente más baratos.
Si bien esto no afecto sensiblemente las ventas de Apple, la compañía debería pensar en cambiar su esquema de negocios, así como lo hizo Michael Dell en su momento al ampliar su revolucionario modelo de venta directa y sumar la comercialización en las góndolas.
Con los iPods, iPods Touch e iPhones pasa algo similar. La empresa ató su hardware al sistema operativo y ambos a su aplicación y tienda online iTunes. Si usted quiere agregar una aplicación en su dispositivo debe adquirirlo sólo en la tienda que Apple tiene en Internet.
Nuestros “expertos usuarios” contraatacaron y -a través de un proceso llamado Jailbreak- liberaron a estos equipos del paso obligado por iTunes para incorporar aplicaciones. Ahora se puede elegir otras fuentes para sumar software a estos dispositivos.
Como era de esperar, Apple no se quedó callada ni quieta. Actualmente espera una decisión de la oficina norteamericana de derechos de autor que declare ilegales a los equipos Jailbreaked.
Cientos de miles de usuarios de estos dispositivos liberaron sus equipos para poder instalar aplicaciones que no se encuentran disponibles en la tienda de Apple y no por los más evidentes apetitos de agregar aplicaciones “non sanctas”, aunque seguramente también algunos de esos existen.
El debate debiera centrarse en la obligatoriedad que impone Apple a sus clientes de usar sólo su tienda online para adquirir aplicaciones.
Y eso de encadenar al cliente no está bien, nada bien.

