Privacidad prioritaria

Publicado el 31 de Agosto de 2010 | 1 Comentario

Tiempo de lectura: 3 – 4 minutos

Hoy recibo diariamente cerca de 2.000 emails y gracias a un buen antispam puedo filtrar en mi bandeja de entrada casi todo el correo basura que llega y que suma cerca de 1.700 mensajes, o sea el 85 por ciento del correo recibido. Siempre se escapa algún mensaje que no es considerado spam, pero el software me permite etiquetarlo como basura y en el futuro esos mensajes serán filtrados.

Algunas veces filtra mensajes legítimos y por eso siempre hay que revisar los emails que caen en la carpeta de correo no solicitado para no perder comunicaciones importantes de negocios.

Los principales servicios de email gratuitos basados en Web -como Gmail y Hotmail- tienen eficientes aplicaciones antispam que remueven este tipo de mensajes de nuestra inbox. Ahora, Gmail va por el otro lado, el de los mensajes importantes.

Eric Schmidt
Eric Schmidt

El correo de Google acaba de lanzar “Priority Mail”, o sea correos prioritarios. Esto significa mensajes que deben ser leídos en primer lugar y no basados en la fecha de recepción o quien es el remitente. Obviamente al arribar nuevo correo, Google analiza el contenido del mensaje para clasificarlo como importante como ya viene haciendo con el no solicitado.

El método que utiliza Gmail para detectar los correos prioritarios seguramente se ira mejorando con el tiempo y es una buena funcionalidad para el servicio de comunicación más utilizado de Internet. Pero esto nos lleva nuevamente al tema de la privacidad.

Con el paso del tiempo y la aparición de redes como Facebook y LinkedIn, así como el uso cada vez más intensivo de Gmail como proveedor de correo, que además se encuentra asociado a una cuenta que también puede cruzar datos con el buscador de Google y sus servicios Maps, Translate, News, YouTube, Imágenes, Docs, Reader y Calendar, estas empresas pueden conocer casi toda la actividad online y offline de una persona, realizar un perfil y acceder a sus secretos personales y profesionales más íntimos.

Los algoritmos de “Google Priority Mail” se irán sofisticando con el tiempo hasta convertirse en una herramienta de inteligencia que puede complementar el seguimiento que ciertos gobiernos mantienen sobre las personas.

Puede haber algo de paranoia estilo Gran Hermano en “1984” de George Orwell, pero no olvidemos que el CEO de Google fue asesor informal durante la campaña para presidente de Barack Obama y también fue nominado para ocupar el nuevo puesto de Chief Technology Officer (CTO) en su administración.

Consejo para los usuarios vía Andy Grove, ex CEO de Intel: “sólo los paranoicos sobreviven”; consejo para Google, parafraseando a Stan Lee en la voz de Ben Parker (tío de Peter “Spiderman” Parker): “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

Bookmark and Share

Tus datos son mios y los mios son SOLO mios

Publicado el 22 de Junio de 2010 | Sin Comentarios

Tiempo de lectura: 2 – 3 minutos

La privacidad en tiempos de Internet es uno de los bienes personales y corporativos que los estados nacionales deben proteger. Sin embargo, hay compañías globales que persisten en comportamientos al menos desprolijos en este tema.

Google es -junto a Facebook- el ejemplo más claro y contradictorio en cuestiones de privacidad. Recientemente, los vehículos que capturan fotografías para el servicio Street View de Google se quedaron con datos personales no especificados por la compañía que recogieron al mismo tiempo que tomaban fotos por lo menos en Francia, Alemania y Estados Unidos.

Esto desencadenó diversas investigaciones en los países mencionados ya que obviamente no se capturan estos datos por equivocación y no se almacenan si no existe un propósito para ellos.

El motor de búsquedas ya cuenta con una gran cantidad de información de sus usuarios: patrones de búsqueda, temas de interés, imágenes vistas, sus contactos y mensajes de correo, los videos que le interesan… la lista sigue y es sobrecogedora.

Pero el buscador no tolera beber de su propia medicina. Cuando Elinor Mills, reportera de CNET, escribió un artículo explicando como utilizar a Google como fuente de información para obtener datos personales sobre cualquiera y ese “cualquiera” usado como ejemplo fue Eric E. Schmidt, CEO de Google, eso no le gusto nada a don Eric.

Cuando Mills obtuvo datos sobre las preferencias políticas de Schmidt, el monto actual de sus acciones en la bolsa de valores, hobbies y hasta la dirección de su residencia familiar, entre otra información, David Krane, Director de Relaciones Públicas de Google en aquel momento simplemente notificó la sentencia que el motor de búsquedas impuso a CNET: “Google no hablará con ningún reportero de CNET durante un año”.

Y eso que la periodista sólo utilizó Google como usted o yo, sin acceso a esos datos que el buscador recoge sobre sus usuarios y a los que sólo tienen acceso unos pocos dentro de la compañía.

Mientras tanto, Google ha tratado de convencer (más que explicar) sin demasiado éxito por qué capturan y almacenan datos sobre sus usuarios.

Pero son los países quienes fallan al proteger la privacidad de sus ciudadanos, y por eso algunas compañías abusan de su capacidad para violarla.

Bookmark and Share

Top(ublic) Secret

Publicado el 11 de Mayo de 2010 | 2 Comentarios

Tiempo de lectura: 2 – 3 minutos

¿Que sucede cuando lo que debe permanecer privado se hace público? Esta es una pregunta que viene rondando mis pensamientos desde hace un tiempo como consecuencia de varios hechos aislados que sumados hicieron crecer esta duda en mi mente.

Fallas en Twitter permiten que malintencionados consigan seguidores compulsivamente, las de Facebook revelan fotografías reservadas sólo a los “amigos”, bases de datos de clientes -como la de Geelbe- publicadas por delincuentes, comentarios hechos en listas privadas cerradas que se filtran a terceros violando compromisos de confidencialidad, todas las que surgen de vulnerabilidades de sistemas operativos, aplicaciones y sitios Web que permiten conocer lo reservado y hacerlo público; en fin, esta lista no es taxativa, es sólo un conjunto de piezas del rompecabezas que me alerta.

Algo está sucediendo con la privacidad: esta desapareciendo, se desvanece frente a nuestros ojos a gran velocidad.

Las redes sociales facilitan esta tendencia hacia lo público. Facebook, por ejemplo, nos permite revelar nuestra imagen, la de nuestros seres queridos, la de nuestro entorno laboral, las fiestas a las que asistimos, nuestras vacaciones; los datos sobre nuestra relación sentimental, padres, hijos y parientes, nuestros gustos musicales, nuestro todo; a nosotros a través del día y de la vida.

Twitter, por su parte, propuso originalmente compartir lo “que estás haciendo” en 140 caracteres; servicios como FourSquare o Gowalla nos geolocalizan, revelando los lugares que frecuentamos, que consumimos en bares y restaurantes o que pensamos sobre un sitio en particular.

Los motores de búsqueda como Google o Bing conocen nuestros patrones de búsqueda, saben que cosas nos interesan, que información buscamos, que noticias leemos.

Podría seguir mencionando ejemplos en redes profesionales como LinkedIn o colaborativas como StumbleUpon, pero creo que se entiende la idea.

¿Cual es el elemento común a todos los casos? Por supuesto: el hombre, la mujer; ellos (o nosotros, como prefieran) son el eslabón débil, quienes comparten y publican.

Mi conclusión es que el secreto mejor guardado es el que no se comparte con nadie; en el mundo virtual es el que no se publica.

Bookmark and Share