Llegó

Publicado el 23 de October de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 0 min. 43 seg.

A menos de tres años del lanzamiento del último fracaso de Bill Gates en el terreno de los sistemas operativos, Microsoft presenta Windows 7, que promete convertirse en el primer éxito de Steve Ballmer sin su amigo en la compañía.

La organización de las presentaciones locales del nuevo entorno del Gigante de Redmond fue dispar. En algunos países dio lugar a eventos espectaculares y en otros una mediocre -casi irrespetuosa- atención a la prensa especializada.

Desde el tañir de la campana en el NASDAQ, reproducido en el impresionante Jumbotron de Times Square en New York, hasta la inminente apertura de la nueva tienda de Microsoft en la Scottsdale Fashion Square de Arizona (oculta tras una pantalla protectora antes de su gran apertura), Windows 7 se apoderó de la atención del mundo tecnológico durante unas horas.

Llega ahora el momento de ver el comportamiento en la vida real del nuevo entorno, que llega con promesas de mayor velocidad, simplicidad, compatibilidad y seguridad para crear una experiencia de usuario más satisfactoria.

Así sea. Amén.

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La seguridad en los tiempos del ciberespacio

Publicado el 16 de October de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 1 min. 11 seg.

La vida digital en tiempo real se enfrenta a diversos riesgos que cada uno debe sortear día a día. Por ejemplo Facebook, la estrella de las redes sociales, perdió recientemente los datos de 150.000 usuarios, y si bien en poco tiempo los perfiles estarán nuevamente en línea, los datos de uno o dos días se perderán.

Mucha gente sube fotos a Facebook y luego las elimina de su soporte local, pensando que sus datos estarán seguros en la red, aunque nadie les advierte que esto no es necesariamente cierto. Lo que sucedió en Facebook es equivalente a encender su equipo y encontrar su disco rígido dañado y sin copia de seguridad.

Imaginen que esto les sucede con su cuenta de correo electrónico en Hotmail o Gmail. Hoy muchas empresas prefieren utilizar estos servicios de e-mail pues le permiten a su fuerza laboral acceder a los mensajes en línea desde cualquier computadora del mundo sin necesidad de mantener una infraestructura empresarial de correo.

Si estos servicios fallan, pueden perder parte vital de la información intercambiada como parte del giro comercial cotidiano de la compañía.

¿Y cuando alguien obtiene ilegalmente miles de contraseñas de cuentas de correo electrónico con propósitos oscuros? Se pueden encontrar con que su cuenta fue utilizada para enviar spam, para realizar phishing, para robar su identidad o para “secuestrar” sus datos con el objetivo de pedir dinero a cambio de su devolución.

Usar con responsabilidad los servicios que se ofrecen en la red incluye diseñar una política tanto personal como corporativa de seguridad que asegure sus datos en línea y que dificulte el robo de información por el uso de contraseñas débiles.

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Proyecto de incomunicación

Publicado el 9 de October de 2009 | 1 Comentario
Tiempo de lectura 1 min. 36 seg.

Por estas horas se está definiendo la suerte del proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual en la Cámara de Senadores argentina. Los senadores pueden hablar durante diez minutos y los jefes de bloque se pueden extender hasta los treinta.

La verdad, hemos oído toda clase de argumentos a favor y en contra; alguno hablo hasta de Julio Cesar y Cleopatra, otros divagaron de peores formas -si esto fuera posible- y pocos se enfocaron realmente en los aspectos políticos, legislativos, económicos y técnicos del proyecto.

El Senador Miguel Angel “decido-cortar-el-debate-cuando-quiero-porque-soy-mayoría” Pichetto vuelve a mostrar el rostro de votación incierta casi con una acidez que puede palparse. Estará rogando para que no deba definir -nuevamente- el Vicepresidente Cobos.

El poder ejecutivo (matrimonial) argentino claramente ordenó a su bloque que deberá votar el proyecto sin cambios, evitando la vuelta a la Cámara de Diputados con las modificaciones propuestas para que el proyecto se convierta en ley lo antes posible.

La oposición tampoco tiene un mejor comportamiento y le busca la quinta pata al gato cuestionando casi todos los artículos relevantes del proyecto.

Una Senadora, casi en un ataque de sinceramiento, reconoce que el debate no va a cambiar el voto de ningún legislador en ningún sentido, que es irrelevante y que ni siquiera sirve a los propósitos históricos de dejar plasmado el pensamiento del Congreso en un momento particular de la vida institucional de un país.

Sirve si para ver el nivel educativo, cultural, legislativo y político que tienen los parlamentarios que tratan en el recinto el proyecto. Lamentable.

Ni que hablar de los argumentos técnicos que se confunden y no pueden ser explicados con exactitud por la mayoría de los legisladores que están tras la aprobación o no de este proyecto de ley.

Quizás para cuando estén leyendo estas líneas ya tendrá un desenlace y se habrá convertido en ley sin cambios, tendrá cambios e irá a la Cámara Baja o será un proyecto rechazado.

Lo que seguramente no sucederá es que esta ley deje las miserias personales y sectoriales de lado y no se convertirá en una política de estado para Argentina; profundizará las diferencias entre el oficialismo y la oposición, y -como siempre- el perjudicado será el representado por Diputados y Senadores: el pueblo.

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Es el siglo 21, (estupido…) Sarkozy

Publicado el 2 de October de 2009 | Sin Comentarios
Tiempo de lectura 1 min. 54 seg.

La semana pasada se aprobó en Francia la llamada “Ley Sarkozy” o “Ley Hadopi” (en honor al nombre de la autoridad de aplicación de la norma), por la cual se podrán sancionar las descargas P2P (y de cualquier otro tipo) sin autorización -tras dos advertencias- con hasta un año de desconexión a Internet, aunque se deberá continuar pagando por el servicio.

En esta oportunidad no quiero abordar el tema de la piratería (aunque tangencialmente lo haré) sino el de la privacidad; y en este sentido, la recientemente aprobada ley francesa sería considerada inconstitucional en casi cualquier país de América Latina.

¿Por qué? Básicamente por los mecanismos técnicos que se requieren para identificar esas descargas, que violarían claramente el fundamental derecho a la privacidad. Para saber quien está descargando un determinado archivo se debe monitorear constantemente el tráfico de la red, individualizando no sólo los archivos con copyright que se bajen sino también los otros, los de descarga legal (como sus propias fotos, documentos comerciales y comunicaciones de índole personal).

El estado y su ISP (que es quien cuenta con esta información) pueden crear un perfil sobre cada usuario, con la posibilidad efectiva de entrometerse en la vida privada de sus ciudadanos (y hasta de los turistas que quieran conocer la Torre Eiffel).

El tema de espiar a los usuarios de Internet (o a través de Internet) no es nuevo y la sanción de esta ley remite obligatoriamente al polémico Windows Genuine Advantage Program o Programa de Ventajas de Windows Original de Microsoft que -al conectarse el usuario a Internet- automáticamente envía información para identificar copias pirata de sus productos. Incluso se tildó a la compañía de Redmond como “la mayor hacker de China” por instalar aplicaciones en segundo plano que envían información sobre el usuario y su software a la compañía sin su consentimiento.

Es claro que las cuestiones sobre piratería y privacidad están entrelazadas, pero esta clase de legislación es estúpida, anacrónica y violatoria de derechos básicos; aprobada por legislaturas nacionales que desconocen supinamente a las nuevas tecnologías, a los nuevos medios y no entienden las necesidades y comportamientos de los nativos (y de muchos inmigrantes) digitales.

Finalmente no comprenden que este nuevo panorama requiere de una revisión sobre los conceptos de propiedad intelectual para acomodarlos a un mundo globalizado, comunicado, socialmente participativo a través de la tecnología, móvil y conectado ubicuamente.

Cuando los temores de que el mundo llegue a un “1984” como lo sospechó George Orwell, con estados nacionales que se convierten en el “Gran Hermano”, es necesario proteger la privacidad como valor superior con una perspectiva fresca sobre los derechos de propiedad intelectual en el siglo 21.

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