Nokia recibió el llamado de las PC y no le dió ocupado

Publicado el 26 de Agosto de 2009 | Sin Comentarios

Tiempo de lectura: 2 – 2 minutos

Primero se garantizó el liderazgo en el mercado de teléfonos móviles, luego cambió la terminología y pasó de hablar de “teléfonos inteligentes” a llamarlos “computadoras de mano”, luego firmó una alianza con Intel y finalmente entró en el mundo de las PCs con su primera netbook.

Era inevitable que Nokia, el fabricante número uno de celulares del mundo, subiera la apuesta e ingresara -por ahora- en la guerra de las netbooks y mini notebooks.

Ya desde hace tiempo que las grandes compañías de PCs vienen ajustando el form factor hasta llegar casi al tamaño de algunos móviles grandes con nombres como “Ultra Mobile PC”, “Internet Mobile Device” y el que finalmente se popularizó: “Netbook”. Algunas empresas de computadoras como Apple fueron más allá y lanzaron teléfonos móviles propios y otras como HP, celulares con el sistema operativo Windows Mobile.

Y ni que hablar de los PDAs originales como Palm que llegaron al mercado con su Treo y ahora su Pre (a quien Apple le cerró las puertas de su tienda virtual).

En este contexto es razonable que Nokia se pregunte ¿Por qué no? ¿Por qué no mojarles la oreja a las tradicionales empresas de PCs y meter los pies en su terreno?

Con la salida del procesador Atom de Intel, con quien recientemente Nokia selló un acuerdo, no era muy difícil imaginar esta decisión estratégica por parte de la empresa que llegó del frío.

Con la posibilidad de utilizar VoIP en cualquier dispositivo móvil -celulares, netbooks y notebooks- el negocio de las operadoras deberá -en el mediano plazo- ser reformulado o desaparecerá aplastado por tecnologías como 3G, WiFi y WiMax.

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Cristina Fernández: la pelota… perdón el poder es mío, mío, mío (y de Néstor)

Publicado el 20 de Agosto de 2009 | 3 Comentarios

Tiempo de lectura: 5 – 8 minutos

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Debo reconocer que las decisiones del binomio presidencial argentino me llenan cada vez menos de desconcierto y decididamente no me sorprenden en absoluto.

Tras conocerse el multimillonario patrimonio que tendrían los Kirchner como resultado -en parte- de haber realizado ciertos negocios (¿negociados?) con la compraventa de tierras fiscales en su provincia del sur argentino (comprándolas a u$s 30.000 y vendiéndolas sólo dos años después a más de un millón de dólares, por ejemplo), desconocen la voluntad popular expresada en las elecciones del 28 de junio de un cambio en sus políticas.

Así se entiende el ojo desviado de Néstor: con uno mira sus negocios “por debajo del mundo” y con otro manipula entre las sábanas presidenciales la política nacional. ¿Que favor le estarán pagando los K al “padrino” del fútbol, Don Julio (pronúnciese Yulio) Grondona? o mejor aún ¿Que les habrá ofrecido o prometido quien reina en éste, el deporte más popular, desde hace casi dos décadas?

En primer lugar, el fútbol es un negocio y el estado no tiene por qué entrar en él. ¿Alguien conoce algún país serio en el cual suceda esto?

Segundo, “fútbol gratuito para el pueblo” es una enorme mentira financiada con los impuestos de los contribuyentes, y los inciertos cientos de millones que el estado argentino aportará para entregar el demagógico fútbol gratis excede ampliamente la suma total del negocio del balonpié local.

En tercer lugar, me remito a la afirmación de la presidenta Fernández: “la democracia todavía estará incompleta en la medida en que no podamos garantizarle a los argentinos bienes fundamentales”. ¿La abogada Fernández de Kirchner estará hablando en serio? El fútbol, un bien ¿fundamental?

Señora, no me joda, no le tome el pelo a la gente. Usted quiere mantener al pueblo mirando fútbol por TV para que no se eduque, para retrasar la alfabetización y poder seguir con su sistema perverso de punteros (al que ahora sumará seguramente a los barrabravas). Más distracciones y menos educación, salud, seguridad y justicia; que por si no lo recuerda son los derechos fundamentales que garantiza la constitución de 1853.

En cuarto lugar me pregunto ácidamente ¿Estoy crazy Macaya? La primera mandataria afirmó tan ligera y banalmente durante la presentación del pacto con la AFA lo siguiente “Que te secuestren los goles, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraban y desaparecían 30.000 argentinos; yo no quiero una sociedad más de secuestros ni de personas ni de palabras ni de imágenes ni de ideas”.

Comparar la desaparición de personas durante una dictadura militar con el negocio del fútbol es como comparar manzanas con satélites planetarios. Es más, creo que les falta al respeto a esos desaparecidos que siempre dice honrar incluyéndolos en un discurso sobre un tema tan trivial como el de un negocio deportivo.

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Deberemos reorientar la pauta publicitaria del estado para “honrar” este acuerdo entre el estado y la AFA, dijo Fernández bajo la atenta mirada de “Don Yulio” y del “Diego” (me da vergüenza aclararlo, pero me refiero a Maradona por supuesto), entre otros espectadores de lujo (tan importante era esto que se encontraba el gabinete en pleno y se usó la cadena nacional para su discurso) en el predio que la Asociación del Fútbol Argentino tiene en Ezeiza. ¿O sea, algún punto más de poder para el secretario Enrique “Pepe” Albistur?.

También se despachó contra las “corporaciones monopólicas” en clara referencia al Grupo Clarín, y a Torneos y Competencias (TyC), empresa controlada por el Grupo liderado por Héctor Magneto, CEO de Clarín. Recordar que si NestorK tiene un archienemigo, su guasón y némesis es precisamente Clarín. Y, aunque no le quede nada por ganar en esta transacción al matrimonio K, con sólo dañar a Clarín se da por satisfecho.

Está mal jugar con “la pasión de multitudes” para sacar ventajas políticas y -nuevamente- distraer la atención de los temas importantes del país.

Hasta una camiseta con los colores nacionales y su nombre le regalaron. Seguramente si se la pone, patea la pelota afuera.

Mientras la presidenta y su gabinete se dedicaban a tan importante acuerdo, en la Cámara de Senadores del Congreso Nacional se aprobaba la prorroga de las facultades delegadas y de los “superpoderes” del jefe de gabinete para reasignar partidas presupuestarias.

La foto del papel será la de la presidenta con su flamante camiseta y no la de la vergonzosa sanción de tamaña burla a la Constitución Nacional y a la voluntad popular.

Entonces, ¿como pensar que una de las peores administraciones -si no la peor- que tuvo la Argentina en cerca de 200 años entienda que aumentar los impuestos a los electrónicos amplía la brecha digital entre los argentinos?

Con algo de malicia se puede pensar que lo entienden y apuestan a que esa brecha -al menos- se mantenga.

¿Que dirá Lino Barañao, ministro del área? ¿Le dejarán decir algo? Seguramente sí, mientras use un telégrafo alámbrico para expresar su posición.

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La administración K no entiende a las TICs ni a la economía ni … nada

Publicado el 12 de Agosto de 2009 | 1 Comentario

Tiempo de lectura: 3 – 4 minutos

Parece ser ya una costumbre argentina tratar temas importantes en el Congreso Nacional que terminan siendo aprobados entre gallos y medianoches. El llamado “impuestazo tecnológico” no fue la excepción y ya obtuvo la media sanción de la Cámara de Diputados que le da pasaje libre al Senado para que se convierta en ley.

Es preocupante -o al menos interesante- ver como el gobierno encabezado por la Presidenta Cristina Fernández se esta encargando sistemáticamente de destruir todo lo bueno que se había hecho en el gobierno de su esposo Néstor Kirchner en materia tecnológica.

Durante la administración K (versión original) Roberto Lavagna, ministro de economía, y luego Daniel Filmus, ministro de educación, tomaron muy seriamente el desafío de reducir la brecha digital en Argentina.

Pero como el principio hollywoodense que afirma que las segundas partes nunca fueron buenas, esta versión “clase B” de la administración K no tiene un interlocutor válido para impulsar políticas que mejoren la calidad en el acceso a la tecnología de los argentinos, a pesar de existir ahora un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

El pobre ministro Barañao ni siquiera habla cuando está presente la presidenta, quien se lanza a inventar a “Maikel Microsoft” o a alabar a Bill Gates, co-fundador de Microsoft- en las oficinas locales de su archienemigo Google. Se trata de la misma presidenta que llega tarde a las reuniones con otros presidentes, culpando a quien tenga más cerca, por su necesidad de divismo y algún probable trastorno bipolar (antiguamente conocido como psicosis maníaco-depresiva).

En los 612 días que lleva su mandato, cambió varias veces a su jefe de gabinete y a su ministro de economía, y sin embargo no hubo prácticamente reuniones de gabinete, las decisiones se tomaron en la intimidad del binomio presidencial, KFC (no, no es Kentucky Fried Chicken, es Kirchner y Fernández co-gobernando). Las alianzas políticas y económicas las concretan con el dictador militar Hugo Chávez y no con el presidente nacido del sindicalismo, Lula Da Silva.

Tras la derrota electoral -que puede contener varios mensajes- no se hizo ninguna autocrítica y se continuó por el mismo derrotero autoritario con piel de progresista. Durante años no hubo conferencias de prensa presidenciales y las pocas que “graciosamente se otorgan” actualmente reafirman el modo dictatorial con el se manejan desde el ejecutivo. Preguntas, una, repreguntas, jamás.

Paradójicamente, un pseudo gobierno “progre”, del pueblo, sube los impuestos a productos tecnológicos, aumentando la brecha digital en el país, mientras que partidos políticos como el PRO, dan pelea en el congreso para que no se apruebe esta locura cristiniana. Es que hasta el más distraído estudiante de economía sabe que esta medida no va a mejorar la recaudación y que si va a lograr distanciar más a la tecnología de las familias argentinas.

Tierra del Fuego no es ni por asomo la sombra del Polo Industrial de Manaos en Brasil. Por este camino tampoco lo va a ser.

En prácticamente todas las redes sociales existen causas que desaprueban la sanción de esta ley, sitios creados por cámaras empresarias explican todo el proceso y vislumbran el futuro, pero parece que en la Casa Rosada sólo se lee el diario de Yrigoyen, se ve la tele de Tinelli y se navega por las páginas de educ.ar.

A estas alturas sólo me quedan dos caminos: pensar que el matrimonio “K” no entiende a la industria TIC o que si la entiende y quiere que el negocio prospere saludablemente, pero en otro país, no en Argentina.

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