Publicado el 26 de May de 2009 | Sin Comentarios Tiempo de lectura 1 min. 26 seg.
Dicen que es un vago, un holgazán; que la idea de desarrollar Facebook la robó mientras estudiaba en Harvard; que su paranoia lo lleva a enviar el mismo memo a distintos empleados cambiándolo sutilmente para detectar filtraciones y reconocer al subalterno infiel; que tiene distintos usuarios en sitios potencialmente rivales para obtener ideas; en fin, dicen…
Lo concreto es que Mark Zuckerberg, de 25 años, es el multimillonario más joven que no heredó su fortuna sino que se la ganó.
¿Y qué si es perezoso? Hace muchos años alguien me dijo: si quieres terminar pronto un trabajo, asígnaselo a un holgazán que seguramente va a encontrar la forma más rápida de concluirlo.
¿Y qué si robó la idea? Pablo Picasso -citado varias veces por Steve Jobs- decía “Los buenos artistas copian, los grandes roban”. La supuesta idea fue reclamada por los supuestos pensadores cuando Facebook ya era un éxito.
¿Y qué si es paranoico? El Ex CEO -y empleado número 4- de Intel, Andy Grove, afirmaba que “sólo los paranoicos sobreviven” y hasta escribió un libro explicándolo.
¿Y qué si busca ideas superadoras en servicios competidores? Los editores de diarios leen lo que se escribe en los periódicos rivales y estudian su diagramación.
Su producto, Facebook, se ha convertido en uno de los pilares de la Web 2.0, junto a redes sociales como Twitter, LinkedIn y servicios como YouTube y Flickr.
Ahora consiguió una inversión de doscientos millones de dólares de la mano de Yuri Milner, CEO de Digital Sky Technologies, por quedarse con el 1,96% de la compañía. Ya hace un par de años, había obtenido 240 millones de Microsoft por el 1,6% de Facebook, revelando que el valor de la compañía bajó de 15.000 millones en 2007 a sólo 10.000 en la actualidad.
A pesar de eso, la plataforma creada por Zuckerberg sigue creciendo día a día en cantidad de usuarios.
Mientras tanto, el joven empresario sigue recorriendo el mundo; evangelizando sobre su modelo y publicitando su producto… y que digan lo que quieran, seguramente no le quitarán el sueño.
Publicado el 19 de May de 2009 | 1 Comentario Tiempo de lectura 0 min. 47 seg.
Hay un nuevo player en el terreno de los servicios disponibles en la Web: Wolfram|Alpha, cuya meta a largo plazo es hacer que todos los conocimientos sistemáticos sean computables y accesibles inmediatamente por cualquier persona.
El Mastemind detrás del sitio es Stephen Wolfram, quien asegura que Wolfram|Alpha no es un motor de búsquedas sino un motor de conocimientos computables o calculables que se nutre de su propia base de datos y no de buscarlos en otros sitios. No es Google ni tampoco su competidor.
Stephen Wolfram fue un niño prodigio. Presentó su primer ensayo científico a los 15 años y recibió su doctorado en física teórica a los 20. Fue el desarrollador de Mathematica, una aplicación informática ampliamente utilizada por científicos de todo el mundo.
Desde 1987 es CEO de -como no podía ser de otra forma- Wolfram Research.
En el siguiente video es el propio Stephen quien explica qué es y cómo funciona Wolfram|Alpha, con ejemplos y todo:
Y si mis cálculos no fallan, la compañía del “científico loco” será adquirida en los próximos meses por Google o bien por Microsoft.
Publicado el 14 de May de 2009 | 1 Comentario Tiempo de lectura 1 min. 56 seg.
Los últimos presidentes argentinos se han caracterizado por protagonizar situaciones insólitas, ridículas y hasta bizarras.
Todos recordamos el discurso equivocado que comenzó a dar Carlos Saúl, el intento de salir por una pared falsa del decorado de un set de televisión de Fernando de la Rúa y hasta el forcejeo con el bastón presidencial entre Néstor K y Eduardo Duhalde durante la asunción de K.
En el caso de Cristina, y especialmente con empresas tecnológicas, ya van al menos dos veces que “no da en la tecla”. El primero fue en las oficinas de Google, hablando permanentemente de Bill Gates y exaltando la excelencia de Microsoft, rival en los negocios del motor de búsquedas.
El segundo y último (hasta ahora) se registró en un evento regional de Microsoft el día de ayer. En su discurso magistral saludó a los directivos de “Michael Microsoft” y -al menos- en otra oportunidad se refirió al tal Miguelito (como podrán comprobar en el audio adjunto).
En todo el mundo se reconocen las dotes de oradora de la Presidenta argentina, pero un líder nacional debe conocer las más básicas normas del protocolo, entre las que se encuentran: saber de quien habla, con quien habla y hasta cómo se pronuncia su nombre.
Esa negación a leer sus discursos en lugar de improvisarlos la lleva a esta clase de errores y -por ejemplo- en oriente esto sería un imperdonable insulto.
Es comprensible que la agenda de un presidente este llena de discursos y conferencias; es diversa y cambiante durante todos los días de sus cuatro años de mandato. En un momento inaugura una escuela, media hora después una planta industrial, quince minutos más tarde se reune con algún embajador y una hora después, almuerza con dirigentes empresarios.
Es por eso que no puede ni debe permitirse esta clase de furcios. Si no quiere que le escriban los discursos por una cuestión de autosuficiencia o ego aumentado, bien; pero que al menos alguien le acerque un papel con los datos básicos del lugar en que se encuentra y de las personas con las que interactúa.
Y no es sólo en el ámbito local o tecnológico que la Presidenta comete errores. Sólo basta recordar las veces que llegó tarde a las tomas fotográficas en diversas cumbres presidenciales o comentarios como el realizado en la embajada Argentina en el Reino Unido tras fallar el equipo de sonido, insultando directamente al país y a la industria británica.
¿Es patológico, está mal asesorada, es simple torpeza o es una conducta intencionada?
En cualquier caso, sería bueno que esto no se repita.
Publicado el 12 de May de 2009 | Sin Comentarios Tiempo de lectura 2 min. 08 seg.
En un artículo de Robert L. Mitchell publicado ayer en Computerworld, el periodista asegura que Google puede saber más sobre usted que su propia madre. Y si alguien es usuario intensivo de los productos de Google, esto se confirma.
Gmail, Voice, Calendar, Health, Latitude, Maps y Earth, Books, Docs, Reader, YouTube, Audio Indexing, Image Search, Picasa, Similar Images, News, Alerts, Finance, Product Search, Scholar, Groups, Blog Search, Translate, Web Search, Directory, Chrome, Profile, Sites y Blogger.
Google conoce sus mensajes y sabe con quien intercambia correo, con quien habla, sus citas, sus registros médicos y el intercambio de información con sus doctores, sabe donde estuvo, está, va a estar y adonde quiere ir, que libros y documentos lee, que documentos escribe, que videos mira (y las porciones de audio que le interesa escuchar), las fotos que busca y publica (y hasta cuales son similares a las suyas), con quien o quienes aparece en esas fotos, que noticias lee y cuales le interesan, en que compañías invierte, que productos compra o le interesa comprar, cual es la tarea escolar de sus hijos, sus grupos de interés y blogs, que idiomas maneja y cuales desconoce, y por supuesto, que información busca, en que sitios estuvo e incluso -si usted lo decide- publicar su perfil y hasta crear su propio sitio o blog.
Puesta toda junta, es sobrecogedora la cantidad de datos que Google maneja y almacena sobre sus usuarios. Si la utiliza o no para su beneficio es otro tema.
Ya en agosto de 2005, Elinor Mills, reportera de CNET, anticipaba que en Google se podían obtener datos personales sobre cualquiera. Y para demostrarlo, cometió el “error” de utilizar como conejillo de indias al CEO de Google, Eric Schmidt, recolectando mas información sobre el ejecutivo de lo que el propio Schmidt hubiera supuesto y deseado que se divulgara. Tanto disgustó esto a Google -o a Eric Schmidt- que le negaron información sobre la compaña a CNET durante un año.
En el mejor de los casos, acepto que Google no entrecruza datos personales de sus usuarios en su beneficio; pero ¿que sucedería si es la CIA, la NSA o el FBI quienes le solicitan hacerlo? Las agencias de seguridad norteamericanas (británicas o de cualquier otro país) contarán con valiosa información directamente desde la fuente.
Ya se sabe -por ejemplo- que Google pactó con el gobierno de China para censurar contenidos a los ciudadanos de ese país, para poder ingresar en un mercado tan apetecible, lo que demuestra que pueden manipular los resultados de cualquier búsqueda, sea en el servicio de Google que fuera.
¿Y qué pasará entonces si algún hacker o grupo de hackers particulares, militares o de servicios de inteligencia logran vulnerar los mecanismos de seguridad de la compañía y acceder a esta información?
¿Qué sabemos sobre la seguridad interna de Google? ¿Y si algún espía internacional se infiltra (o ya se infiltró) dentro de la empresa?
“Abran canal D”, diría Napoleón Solo desde un zapatofono prestado por Maxwell Smart, hablando bajo el cono del silencio y tomando un Martini robado a James Bond.
Publicado el 5 de May de 2009 | Sin Comentarios Tiempo de lectura 1 min. 10 seg.
Esta semana se ha hablado mucho sobre Twitter, el popular servicio de micro blogging (cuya esencia explicara en jchamaBlog).
Crecen los rumores sobre diversos interesados -como Apple- en comprar la compañía, y hasta Facebook tuvo que acomodar sus actualizaciones para que sean en tiempo real, al igual que en Twitter. También ofrece varias decenas de aplicaciones para enlazar Facebook con Twitter.
En el mundo móvil, existen diversas opciones para seguir conectado a Twitter desde smartphones como iPhone y Blackberry y actualizar estado, compartir fotos y leer comentarios.
Sin embargo, diversos analistas aseguran que -a pesar del aumento en usuarios- son muchos los que están abandonando rápidamente a Twitter.
Entre los fervientes promotores del “pajarito” se encuentran bloggers, periodistas, políticos y personajes del espectáculo. Algunos respetan el espíritu del servicio y responden en 140 caracteres “que estoy haciendo”; otros comparten información, conversan y se mantienen actualizados sobre los temas de su interés y las opiniones de aquellos a quienes siguen.
En el caso de la farándula, es usado para ver quien “la tiene más larga”, quien es más popular y quien tiene mayor cantidad de seguidores. Es usado como sustituto del rating.
Con aplicaciones de escritorio como Twhirl la división entre IRC, MSN Messenger y Twitter parece hacerse cada vez más difusa.
Algo le está faltando a Twitter: un plan de negocios que le permita ganar dinero. Eso puede llegar de la mano de la publicidad y es ahí donde empresas como Google, Apple, Facebook o la propia Microsoft deben jugar.
Simplemente hay que seguir las novedades de Twitter… en el propio Twitter y seguramente se enterarán de primera mano y antes que en los medios sobre el futuro del servicio.