¿Puede CESSI mejorar los premios Sadosky? ¿Quiere?
Publicado el 20 de Noviembre de 2009 en Comunicación, General, Negocios, Tecnología
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¿Existe algún premio que sea objetivo y desinteresado? Para mi no. En ningún rubro.
En los Oscar, Emmy, Tony o MTV las compañías cinematográficas, televisivas, teatrales o discográficas siempre se las ingenian para que los jurados -miembros de sus respectivas academias- reciban LDCs, home theaters, viajes y demás “incentivos” para que voten en un sentido u otro. También existen presiones de otros tipos -económicas, lobby, contratos, etc.- para que ganen determinadas películas o cantantes.
Me dirán que en estos casos se mueven poderosas razones dinerarias, y es cierto. Pero en una medida diferente también sucede en premios sectoriales como los Sadosky, que la CESSI -cámara argentina de empresas TIC- entrega anualmente en el país.
Sin ir más lejos, los propios intereses de la cámara para impulsar los negocios o visibilidad de alguna compañía asociada, de cierto ejecutivo amigo o la devolución de favores (con la metáfora que se quiera usar) por la publicación de cualquier tipo de nota periodística (sea de investigación, entrevista, informe especial, columna de opinión, editorial, etc.) que apoye la agenda de dicha cámara, también son poderosas razones para que inevitablemente los premios vayan a unas manos u otras.
Si analizamos la anatomía de los Premios Sadosky podemos encontrar diversos problemas que, con el fin de intentar reducir esa dosis de subjetividad e intencionalidad que menciono, pueden cambiarse para mejorar el diagnóstico y reducir las “enfermedades” que padece.
En primer lugar, deben revisar el método de preselección de postulados (y autopostulados) que hoy se realiza a puertas cerradas y por un reducido grupo de miembros de la comisión directiva de la cámara. Quizás se podría clarificar el mecanismo si cada una de las empresas asociadas votara, en cada categoría, por el candidato que supongan mejor y los tres primeros formarían la terna sobre la cual decide el jurado elegido para definir al ganador del premio.
Este sería un buen primer paso para obtener a los ternados.
A partir de allí viene la selección de los jurados, que de ninguna manera pueden tener “amistad o enemistad manifiesta” respecto de ningún ternado, debiendo excusarse (como sucede en el caso de los jueces argentinos) si hubiera algún interés distinto al propio mérito del elegible que lleve al jurado a votar a su favor o en contra. En términos simples y sólo como imaginario ejemplo: no puede formar parte del jurado un ejecutivo de Dell si uno de los ternados es su competidor directo como HP o Acer.
Aclaro que hoy no es así. Hay amistades y enemistades que pesan al momento de decidir, y eso no está nada bien. Además las ternas no son tales ya que hay categorías que tienen nueve y hasta diez nominados. La preselección debe servir como filtro para obtener una terna.
Otro tema es el de los sponsors del evento de premiación. Para evitar suspicacias, las empresas nominadas -o con ejecutivos o soluciones finalistas- no deberían ser sponsors del premio.
Y finalmente, la categoría prensa debe desaparecer. Ni los periodistas ni los medios formamos parte de la industria IT. Sería bueno que existiera un premio para la prensa especializada, pero no en este ámbito sino en el de la comunicación no en el de la industria TIC.
En la primera edición de los Premios Sadosky, ebizLatam decidió no participar de estos galardones hasta tanto cambien estas malas prácticas en la elección de postulados, ternados y ganadores; no autopostular notas, periodistas o al propio medio ni avalar ninguna postulación; no formar parte de ningún jurado ni realizar la cobertura del evento de premiación.
Seguimos esperando cambios, pero hoy -con cinco ediciones a cuestas- la CESSI no logra encontrar todavía el punto de equilibrio.


1 Comentario
Gloriosa e inmejorable la frase: “Y finalmente, la categoría prensa debe desaparecer. Ni los periodistas ni los medios formamos parte de la industria IT”.