Publicado el 15 de December de 2009 | Sin Comentarios
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“Movéte, chiquita, movéte” cantaban Los Iracundos en la década del 70; y parece una frase profética para referirse a las netbooks, computadoras de pequeño form factor pensadas para la creciente vida móvil del siglo 21.
Este año estuvo marcado por el crecimiento de estos dispositivos. Sin embargo, aún no logran alcanzar su masa crítica, con un laxo rango de precios y diversidad de prestaciones que van desde lo básico hasta lo increíblemente sofisticado y sólo reservado a los power users.
Para incorporar estos equipos en la cotidianeidad empresaria hay que saber elegir. No todos los equipos de este rango satisfacen las necesidades corporativas, pues se ofrecen algunos limitados en funcionalidad y otros sobrecargados de opciones inútiles para los negocios.
Varios factores a tener en cuenta: teclado en español, duración de la batería en función del uso esperado de la netbook, resolución de pantalla y sistemas operativos disponibles.
Siempre hay que considerar la cuestión del soporte técnico. Hay fabricantes que dejan de prestar asistencia a equipos descontinuados. Esto sería llevadero si no lanzaran tantos nuevos modelos en el año y casi obligatoriamente dejaran de producir esos otros “modelos viejos” que quizás no llegan al año de vida.
Lo mismo vale para los productos que se traen del exterior. Cuantas veces habrán escuchado la sentencia “no tenemos partes de recambio para modelos que no se comercializan localmente”. Seeeeññññorrreeesss, Coti les canta “… tengo una mala noticia, y no es de casualidad …”: desde hace relativamente poco tiempo -en relación a la existencia de la humanidad- ¡VIVIMOS EN UN MUNDO GLOBALIZADO!
Es bastante poco serio que compañías g-l-o-b-a-l-e-s se aferren a esta torpe excusa. El soporte técnico es uno de los puntos que un usuario común no considera pero que se convierte en vital para el corporativo.
Espero que el año 2010 estabilice el mercado de las netbooks, lo segmente adecuadamente y le brinde asistencia a todos los usuarios en cualquier lugar: los fabricantes deben pensar, trabajar y mejorar el concepto de soporte técnico ubicuo, especialmente en lo que a movilidad se refiere.
Publicado el 8 de December de 2009 | 1 Comentario
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En Diciembre las empresas suelen realizar un balance de sus operaciones anuales. A pesar de la crisis, parece una convención global, un deber de negocios afirmar que sus números fueron al menos “levemente positivos” y que el año siguiente esperan mantener un crecimiento moderado pero crecimiento al fin.
Es prácticamente imposible lograr una confesión de números en rojo, una declaración de año malo. Ceguera, estrategia de comunicación o como quieran llamarlo, las corporaciones se niegan a aceptar que les fue mal.
Llevado al extremo, suceden cosas como la de Nortel, que se resistió a aceptar su declive hasta que debió vender casi todo para no desaparecer; algo menos drástico fue lo de 3Com, que se suma a la familia de HP antes de la hecatombe o lo de Sun, un grito casi desesperado para que alguien la compre, tras una leve puja entre IBM y Oracle.
Parece casi inevitable que las Pymes caigan en esta misma tendencia, en esta mala costumbre.
No es pecado que en tiempos de crisis a las empresas les vaya mal, pero los directivos piensan que una admisión de estas características es una confesión de culpa, la aceptación de su mala administración.
No tiene que ver -en muchos casos- con deficiencias en el management sino con esa antigua práctica de “cuidar la quintita”. Y de esa forma se cambian frases como “nos fue mal” por otras menos dramáticas como “no nos fue tan bien como esperábamos”.
Una excelente decisión de los ejecutivos corporativos sería el cambio de su discurso por uno mas honesto y crudo. Yo no creo que eso suceda, pero no pierdo las esperanzas.
Publicado el 20 de November de 2009 | 1 Comentario
Tiempo de lectura 2 min. 39 seg.
¿Existe algún premio que sea objetivo y desinteresado? Para mi no. En ningún rubro.
En los Oscar, Emmy, Tony o MTV las compañías cinematográficas, televisivas, teatrales o discográficas siempre se las ingenian para que los jurados -miembros de sus respectivas academias- reciban LDCs, home theaters, viajes y demás “incentivos” para que voten en un sentido u otro. También existen presiones de otros tipos -económicas, lobby, contratos, etc.- para que ganen determinadas películas o cantantes.
Me dirán que en estos casos se mueven poderosas razones dinerarias, y es cierto. Pero en una medida diferente también sucede en premios sectoriales como los Sadosky, que la CESSI -cámara argentina de empresas TIC- entrega anualmente en el país.
Sin ir más lejos, los propios intereses de la cámara para impulsar los negocios o visibilidad de alguna compañía asociada, de cierto ejecutivo amigo o la devolución de favores (con la metáfora que se quiera usar) por la publicación de cualquier tipo de nota periodística (sea de investigación, entrevista, informe especial, columna de opinión, editorial, etc.) que apoye la agenda de dicha cámara, también son poderosas razones para que inevitablemente los premios vayan a unas manos u otras.
Si analizamos la anatomía de los Premios Sadosky podemos encontrar diversos problemas que, con el fin de intentar reducir esa dosis de subjetividad e intencionalidad que menciono, pueden cambiarse para mejorar el diagnóstico y reducir las “enfermedades” que padece.
En primer lugar, deben revisar el método de preselección de postulados (y autopostulados) que hoy se realiza a puertas cerradas y por un reducido grupo de miembros de la comisión directiva de la cámara. Quizás se podría clarificar el mecanismo si cada una de las empresas asociadas votara, en cada categoría, por el candidato que supongan mejor y los tres primeros formarían la terna sobre la cual decide el jurado elegido para definir al ganador del premio.
Este sería un buen primer paso para obtener a los ternados.
A partir de allí viene la selección de los jurados, que de ninguna manera pueden tener “amistad o enemistad manifiesta” respecto de ningún ternado, debiendo excusarse (como sucede en el caso de los jueces argentinos) si hubiera algún interés distinto al propio mérito del elegible que lleve al jurado a votar a su favor o en contra. En términos simples y sólo como imaginario ejemplo: no puede formar parte del jurado un ejecutivo de Dell si uno de los ternados es su competidor directo como HP o Acer.
Aclaro que hoy no es así. Hay amistades y enemistades que pesan al momento de decidir, y eso no está nada bien. Además las ternas no son tales ya que hay categorías que tienen nueve y hasta diez nominados. La preselección debe servir como filtro para obtener una terna.
Otro tema es el de los sponsors del evento de premiación. Para evitar suspicacias, las empresas nominadas -o con ejecutivos o soluciones finalistas- no deberían ser sponsors del premio.
Y finalmente, la categoría prensa debe desaparecer. Ni los periodistas ni los medios formamos parte de la industria IT. Sería bueno que existiera un premio para la prensa especializada, pero no en este ámbito sino en el de la comunicación no en el de la industria TIC.
En la primera edición de los Premios Sadosky, ebizLatam decidió no participar de estos galardones hasta tanto cambien estas malas prácticas en la elección de postulados, ternados y ganadores; no autopostular notas, periodistas o al propio medio ni avalar ninguna postulación; no formar parte de ningún jurado ni realizar la cobertura del evento de premiación.
Seguimos esperando cambios, pero hoy -con cinco ediciones a cuestas- la CESSI no logra encontrar todavía el punto de equilibrio.
Publicado el 23 de October de 2009 | Sin Comentarios
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A menos de tres años del lanzamiento del último fracaso de Bill Gates en el terreno de los sistemas operativos, Microsoft presenta Windows 7, que promete convertirse en el primer éxito de Steve Ballmer sin su amigo en la compañía.
La organización de las presentaciones locales del nuevo entorno del Gigante de Redmond fue dispar. En algunos países dio lugar a eventos espectaculares y en otros una mediocre -casi irrespetuosa- atención a la prensa especializada.
Desde el tañir de la campana en el NASDAQ, reproducido en el impresionante Jumbotron de Times Square en New York, hasta la inminente apertura de la nueva tienda de Microsoft en la Scottsdale Fashion Square de Arizona (oculta tras una pantalla protectora antes de su gran apertura), Windows 7 se apoderó de la atención del mundo tecnológico durante unas horas.
Llega ahora el momento de ver el comportamiento en la vida real del nuevo entorno, que llega con promesas de mayor velocidad, simplicidad, compatibilidad y seguridad para crear una experiencia de usuario más satisfactoria.
Así sea. Amén.
Publicado el 16 de October de 2009 | Sin Comentarios
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La vida digital en tiempo real se enfrenta a diversos riesgos que cada uno debe sortear día a día. Por ejemplo Facebook, la estrella de las redes sociales, perdió recientemente los datos de 150.000 usuarios, y si bien en poco tiempo los perfiles estarán nuevamente en línea, los datos de uno o dos días se perderán.
Mucha gente sube fotos a Facebook y luego las elimina de su soporte local, pensando que sus datos estarán seguros en la red, aunque nadie les advierte que esto no es necesariamente cierto. Lo que sucedió en Facebook es equivalente a encender su equipo y encontrar su disco rígido dañado y sin copia de seguridad.
Imaginen que esto les sucede con su cuenta de correo electrónico en Hotmail o Gmail. Hoy muchas empresas prefieren utilizar estos servicios de e-mail pues le permiten a su fuerza laboral acceder a los mensajes en línea desde cualquier computadora del mundo sin necesidad de mantener una infraestructura empresarial de correo.
Si estos servicios fallan, pueden perder parte vital de la información intercambiada como parte del giro comercial cotidiano de la compañía.
¿Y cuando alguien obtiene ilegalmente miles de contraseñas de cuentas de correo electrónico con propósitos oscuros? Se pueden encontrar con que su cuenta fue utilizada para enviar spam, para realizar phishing, para robar su identidad o para “secuestrar” sus datos con el objetivo de pedir dinero a cambio de su devolución.
Usar con responsabilidad los servicios que se ofrecen en la red incluye diseñar una política tanto personal como corporativa de seguridad que asegure sus datos en línea y que dificulte el robo de información por el uso de contraseñas débiles.
Publicado el 9 de October de 2009 | 1 Comentario
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Por estas horas se está definiendo la suerte del proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual en la Cámara de Senadores argentina. Los senadores pueden hablar durante diez minutos y los jefes de bloque se pueden extender hasta los treinta.
La verdad, hemos oído toda clase de argumentos a favor y en contra; alguno hablo hasta de Julio Cesar y Cleopatra, otros divagaron de peores formas -si esto fuera posible- y pocos se enfocaron realmente en los aspectos políticos, legislativos, económicos y técnicos del proyecto.
El Senador Miguel Angel “decido-cortar-el-debate-cuando-quiero-porque-soy-mayoría” Pichetto vuelve a mostrar el rostro de votación incierta casi con una acidez que puede palparse. Estará rogando para que no deba definir -nuevamente- el Vicepresidente Cobos.
El poder ejecutivo (matrimonial) argentino claramente ordenó a su bloque que deberá votar el proyecto sin cambios, evitando la vuelta a la Cámara de Diputados con las modificaciones propuestas para que el proyecto se convierta en ley lo antes posible.
La oposición tampoco tiene un mejor comportamiento y le busca la quinta pata al gato cuestionando casi todos los artículos relevantes del proyecto.
Una Senadora, casi en un ataque de sinceramiento, reconoce que el debate no va a cambiar el voto de ningún legislador en ningún sentido, que es irrelevante y que ni siquiera sirve a los propósitos históricos de dejar plasmado el pensamiento del Congreso en un momento particular de la vida institucional de un país.
Sirve si para ver el nivel educativo, cultural, legislativo y político que tienen los parlamentarios que tratan en el recinto el proyecto. Lamentable.
Ni que hablar de los argumentos técnicos que se confunden y no pueden ser explicados con exactitud por la mayoría de los legisladores que están tras la aprobación o no de este proyecto de ley.
Quizás para cuando estén leyendo estas líneas ya tendrá un desenlace y se habrá convertido en ley sin cambios, tendrá cambios e irá a la Cámara Baja o será un proyecto rechazado.
Lo que seguramente no sucederá es que esta ley deje las miserias personales y sectoriales de lado y no se convertirá en una política de estado para Argentina; profundizará las diferencias entre el oficialismo y la oposición, y -como siempre- el perjudicado será el representado por Diputados y Senadores: el pueblo.
Publicado el 2 de October de 2009 | Sin Comentarios
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La semana pasada se aprobó en Francia la llamada “Ley Sarkozy” o “Ley Hadopi” (en honor al nombre de la autoridad de aplicación de la norma), por la cual se podrán sancionar las descargas P2P (y de cualquier otro tipo) sin autorización -tras dos advertencias- con hasta un año de desconexión a Internet, aunque se deberá continuar pagando por el servicio.
En esta oportunidad no quiero abordar el tema de la piratería (aunque tangencialmente lo haré) sino el de la privacidad; y en este sentido, la recientemente aprobada ley francesa sería considerada inconstitucional en casi cualquier país de América Latina.
¿Por qué? Básicamente por los mecanismos técnicos que se requieren para identificar esas descargas, que violarían claramente el fundamental derecho a la privacidad. Para saber quien está descargando un determinado archivo se debe monitorear constantemente el tráfico de la red, individualizando no sólo los archivos con copyright que se bajen sino también los otros, los de descarga legal (como sus propias fotos, documentos comerciales y comunicaciones de índole personal).
El estado y su ISP (que es quien cuenta con esta información) pueden crear un perfil sobre cada usuario, con la posibilidad efectiva de entrometerse en la vida privada de sus ciudadanos (y hasta de los turistas que quieran conocer la Torre Eiffel).
El tema de espiar a los usuarios de Internet (o a través de Internet) no es nuevo y la sanción de esta ley remite obligatoriamente al polémico Windows Genuine Advantage Program o Programa de Ventajas de Windows Original de Microsoft que -al conectarse el usuario a Internet- automáticamente envía información para identificar copias pirata de sus productos. Incluso se tildó a la compañía de Redmond como “la mayor hacker de China” por instalar aplicaciones en segundo plano que envían información sobre el usuario y su software a la compañía sin su consentimiento.
Es claro que las cuestiones sobre piratería y privacidad están entrelazadas, pero esta clase de legislación es estúpida, anacrónica y violatoria de derechos básicos; aprobada por legislaturas nacionales que desconocen supinamente a las nuevas tecnologías, a los nuevos medios y no entienden las necesidades y comportamientos de los nativos (y de muchos inmigrantes) digitales.
Finalmente no comprenden que este nuevo panorama requiere de una revisión sobre los conceptos de propiedad intelectual para acomodarlos a un mundo globalizado, comunicado, socialmente participativo a través de la tecnología, móvil y conectado ubicuamente.
Cuando los temores de que el mundo llegue a un “1984” como lo sospechó George Orwell, con estados nacionales que se convierten en el “Gran Hermano”, es necesario proteger la privacidad como valor superior con una perspectiva fresca sobre los derechos de propiedad intelectual en el siglo 21.
Publicado el 16 de September de 2009 | 1 Comentario
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A estas alturas queda claro que Cristina Fernández y Néstor Kirchner, el tándem matrimonial que preside a La Argentina, no persiguen con su proyecto sancionar una ley de medios audiovisuales en Argentina que sea política de estado, que obtenga el consenso del congreso nacional para regular la actividad de los medios en el siglo 21. Buscan simplemente demostrar que aún tienen el poder.
“La madre de todas las batallas” fue la definición elegida por el presidente en las sombras para marcar el tono del debate. “Patria o muerte”, “quien no está conmigo está contra mi” son los ecos que resuenan al oír a Kirchner hablar de batalla. Y en una república representativa y federal esto es desestabilizador; desestabilizador por parte de la actual administración en este caso y no de la oposición como casi todo oficialismo de 1983 hasta nuestros días ha denunciado.
El poder ejecutivo argentino encarnado en CFK quiere tener el poder absoluto sobre los medios. Su proyecto es imperfecto y nacido del odio hacia Clarín, quizás el grupo de medios más importante del país. La batalla a que hace referencia el ex presidente lo tiene como protagonista frente a este grupo. En una esquina Néstor Kirchner y en la otra Hernestina Herrera de Noble (y/o Héctor Magnetto).
La bipolar presidenta necesita ganar, ganar desesperadamente tras la última derrota electoral y tras perder con el voto en contra de su propio vicepresidente la pelea con el campo por las retenciones, oportunidad en la cual también perdió a su vice (y también a su jefe de gabinete, Alberto Fernández, incondicional durante los años de Kirchner presidente). “quien no está conmigo está contra mi” sigue resonando el grito por los pasillos de la Casa Rosada.
“Todos deben estar alineados con mi deseo y opinión, seguirme incondicionalmente, acatar mis ordenes; lo demás no interesa” parece pensar la mandataria.
La media sanción para esta ley puede salir hoy por el voto de la mayoría y sus aliados (y por supuesto por aquellos diputados que de alguna forma fueran presionados o seducidos) y -de convertirse en ley en la cámara alta- seguramente será modificada después de la renovación legislativa de Diciembre; pero realmente esto no importa, la regulación de los medios no importa, el contenido de la ley no importa.
Lo único que importa hoy es ganar a toda costa, a cualquier precio, con tal de ganar algo, a alguien; lo único que importa es que Kirchner venza en “la madre de todas las batallas” a su enemigo declarado: Clarín.
Los simples peones del tablero no importan, sólo los reyes (y obviamente las reinas).
Publicado el 26 de August de 2009 | Sin Comentarios
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Primero se garantizó el liderazgo en el mercado de teléfonos móviles, luego cambió la terminología y pasó de hablar de “teléfonos inteligentes” a llamarlos “computadoras de mano”, luego firmó una alianza con Intel y finalmente entró en el mundo de las PCs con su primera netbook.
Era inevitable que Nokia, el fabricante número uno de celulares del mundo, subiera la apuesta e ingresara -por ahora- en la guerra de las netbooks y mini notebooks.
Ya desde hace tiempo que las grandes compañías de PCs vienen ajustando el form factor hasta llegar casi al tamaño de algunos móviles grandes con nombres como “Ultra Mobile PC”, “Internet Mobile Device” y el que finalmente se popularizó: “Netbook”. Algunas empresas de computadoras como Apple fueron más allá y lanzaron teléfonos móviles propios y otras como HP, celulares con el sistema operativo Windows Mobile.
Y ni que hablar de los PDAs originales como Palm que llegaron al mercado con su Treo y ahora su Pre (a quien Apple le cerró las puertas de su tienda virtual).
En este contexto es razonable que Nokia se pregunte ¿Por qué no? ¿Por qué no mojarles la oreja a las tradicionales empresas de PCs y meter los pies en su terreno?
Con la salida del procesador Atom de Intel, con quien recientemente Nokia selló un acuerdo, no era muy difícil imaginar esta decisión estratégica por parte de la empresa que llegó del frío.
Con la posibilidad de utilizar VoIP en cualquier dispositivo móvil -celulares, netbooks y notebooks- el negocio de las operadoras deberá -en el mediano plazo- ser reformulado o desaparecerá aplastado por tecnologías como 3G, WiFi y WiMax.
Publicado el 20 de August de 2009 | 3 Comentarios
Tiempo de lectura 3 min. 34 seg.

Debo reconocer que las decisiones del binomio presidencial argentino me llenan cada vez menos de desconcierto y decididamente no me sorprenden en absoluto.
Tras conocerse el multimillonario patrimonio que tendrían los Kirchner como resultado -en parte- de haber realizado ciertos negocios (¿negociados?) con la compraventa de tierras fiscales en su provincia del sur argentino (comprándolas a u$s 30.000 y vendiéndolas sólo dos años después a más de un millón de dólares, por ejemplo), desconocen la voluntad popular expresada en las elecciones del 28 de junio de un cambio en sus políticas.
Así se entiende el ojo desviado de Néstor: con uno mira sus negocios “por debajo del mundo” y con otro manipula entre las sábanas presidenciales la política nacional. ¿Que favor le estarán pagando los K al “padrino” del fútbol, Don Julio (pronúnciese Yulio) Grondona? o mejor aún ¿Que les habrá ofrecido o prometido quien reina en éste, el deporte más popular, desde hace casi dos décadas?
En primer lugar, el fútbol es un negocio y el estado no tiene por qué entrar en él. ¿Alguien conoce algún país serio en el cual suceda esto?
Segundo, “fútbol gratuito para el pueblo” es una enorme mentira financiada con los impuestos de los contribuyentes, y los inciertos cientos de millones que el estado argentino aportará para entregar el demagógico fútbol gratis excede ampliamente la suma total del negocio del balonpié local.
En tercer lugar, me remito a la afirmación de la presidenta Fernández: “la democracia todavía estará incompleta en la medida en que no podamos garantizarle a los argentinos bienes fundamentales”. ¿La abogada Fernández de Kirchner estará hablando en serio? El fútbol, un bien ¿fundamental?
Señora, no me joda, no le tome el pelo a la gente. Usted quiere mantener al pueblo mirando fútbol por TV para que no se eduque, para retrasar la alfabetización y poder seguir con su sistema perverso de punteros (al que ahora sumará seguramente a los barrabravas). Más distracciones y menos educación, salud, seguridad y justicia; que por si no lo recuerda son los derechos fundamentales que garantiza la constitución de 1853.
En cuarto lugar me pregunto ácidamente ¿Estoy crazy Macaya? La primera mandataria afirmó tan ligera y banalmente durante la presentación del pacto con la AFA lo siguiente “Que te secuestren los goles, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraban y desaparecían 30.000 argentinos; yo no quiero una sociedad más de secuestros ni de personas ni de palabras ni de imágenes ni de ideas”.
Comparar la desaparición de personas durante una dictadura militar con el negocio del fútbol es como comparar manzanas con satélites planetarios. Es más, creo que les falta al respeto a esos desaparecidos que siempre dice honrar incluyéndolos en un discurso sobre un tema tan trivial como el de un negocio deportivo.

Deberemos reorientar la pauta publicitaria del estado para “honrar” este acuerdo entre el estado y la AFA, dijo Fernández bajo la atenta mirada de “Don Yulio” y del “Diego” (me da vergüenza aclararlo, pero me refiero a Maradona por supuesto), entre otros espectadores de lujo (tan importante era esto que se encontraba el gabinete en pleno y se usó la cadena nacional para su discurso) en el predio que la Asociación del Fútbol Argentino tiene en Ezeiza. ¿O sea, algún punto más de poder para el secretario Enrique “Pepe” Albistur?.
También se despachó contra las “corporaciones monopólicas” en clara referencia al Grupo Clarín, y a Torneos y Competencias (TyC), empresa controlada por el Grupo liderado por Héctor Magneto, CEO de Clarín. Recordar que si NestorK tiene un archienemigo, su guasón y némesis es precisamente Clarín. Y, aunque no le quede nada por ganar en esta transacción al matrimonio K, con sólo dañar a Clarín se da por satisfecho.
Está mal jugar con “la pasión de multitudes” para sacar ventajas políticas y -nuevamente- distraer la atención de los temas importantes del país.
Hasta una camiseta con los colores nacionales y su nombre le regalaron. Seguramente si se la pone, patea la pelota afuera.
Mientras la presidenta y su gabinete se dedicaban a tan importante acuerdo, en la Cámara de Senadores del Congreso Nacional se aprobaba la prorroga de las facultades delegadas y de los “superpoderes” del jefe de gabinete para reasignar partidas presupuestarias.
La foto del papel será la de la presidenta con su flamante camiseta y no la de la vergonzosa sanción de tamaña burla a la Constitución Nacional y a la voluntad popular.
Entonces, ¿como pensar que una de las peores administraciones -si no la peor- que tuvo la Argentina en cerca de 200 años entienda que aumentar los impuestos a los electrónicos amplía la brecha digital entre los argentinos?
Con algo de malicia se puede pensar que lo entienden y apuestan a que esa brecha -al menos- se mantenga.
¿Que dirá Lino Barañao, ministro del área? ¿Le dejarán decir algo? Seguramente sí, mientras use un telégrafo alámbrico para expresar su posición.